domingo, 23 de julio de 2017

Nuestras escuelas de verano


La mayoría de nuestras energías en esta época del año las invertimos en las escuelas de verano. Y no nos quedan ya demasiadas. Pero a pesar de estar en estado de limón exprimido, sacamos nuestro mejor jugo para conseguir que estos recursos estivales sean especialmente creativos; es nuestra responsabilidad que estos días terminen en un rincón de sus baúles de buenos recuerdos.



Nuestras escuelas se ubican en la Universidad de Granada, en el Cole Nuevo de Churriana de la Vega, en las Escuelas Infantiles de la Fundación Granada Educa y en nuestra Aula Rural de la Vega.


En relación con este último recurso tenemos una ventana abierta en nuestro blog del verano (pincha aquí)


Cada verano, nuestras ludotecas se centran en una temática específica que sirve de eje alrededor del cual se disponen de modo coherente todos los recursos. Este verano daremos la nota en clave de Sol, la música pondrá armonía y ritmo a todas nuestras aventuras, será la banda sonora presente en cada una de nuestras actividades. Es evidente que nuestra pretensión no será dar clases de música; lo que deseamos es compartirla, buscarla, experimentar, conseguir que penetre por nuestros oídos, provoque una lágrima, una sonrisa, nos estremezca, nos apacigüe, nos atraviese y anide en el corazón.



En las Escuelas Infantiles nuestra protagonista está siendo la gran poetisa Gloria Fuertes.

domingo, 16 de julio de 2017

Dinosaurios


Al tiempo que trabajamos en las escuelas de verano, este año dedicadas a la Música y a Gloria Fuertes, hemos colaborado de nuevo con el Centro Comercial Serralllo Plaza. En esta ocasión el tema ha sido la paleontología y los dinosaurios.

domingo, 2 de julio de 2017

Ruta de los Bolos


Este sábado finalizamos el programa para jóvenes Enredate del Ayuntamiento de Granada con una ruta dinamizada por Óscar y Rocío por el Río Durcal.

La ruta sale de Los Mondarinos. Bajamos al río Durcal cogiendo la bifurcación marcada hacia la izquierda. Aquí el camino es muy fácil hasta la primera "pequeña cascada"; después tendremos que retroceder unos pocos metros sobre nuestro pasos y coger un caminillo que sube a una acequia. Un camino menos marcado y con abundante vegetación nos conduce a una segunda acequia; a pocos metros nos encontramos el Canal de la Fuga, una catarata provocada por la descarga de otro canal de riego que transcurre en una cota más alta.


Después seguimos el río hasta llegar a la Cascada de los Bolos que da nombre a la ruta.

Tendremos que retroceder sobre nuestros pasos hasta llegar tomar una vereda que nos lleva a la acequia del vertigo. Es muy divertido recorrerla aunque hay que hacerlo con cuidado. Estrecheces y túneles nos van surgiendo a lo largo de su trazado.

Finalizamos bajando a una rambla y ascendiendo a una camino ancho denominado ruta verde que nos conduce al punto de partida.

viernes, 30 de junio de 2017

En el techo de la Península


El último sendero del curso 16-17 ha sido la guinda perfecta de las distintas rutas realizadas. La razón es doble: el entorno y la compañía.


Los pasos van por senderos de gran belleza ya que nos acerca a Sierra Nevada, haciendo cumbre en el techo peninsular, el Mulhacén (3482 m). Es una magnífica experiencia, diurna y nocturna, en lo alto del Parque Nacional de Sierra Nevada.


El senderismo de alta montaña es una vivencia magnífica para los amantes de la naturaleza, de la grata conversación o de la mirada del fotógrafo. Este macizo es un ejemplo de riqueza y diversidad natural. Diverso es el adjetivo que antecede a su clima, morfología, geología, flora y fauna, lo que la convierte en un lugar único, maravilloso y a la vez delicado que entre todos debemos cuidar.
Todas las grandes montañas, y Sierra Nevada no es una excepción, son gigantes de piedra imponentes que se sostienen en pies de barro. Por eso debemos ser exquisitos en el cumplimiento del buen hacer.


La otra clave de esta ruta ha sido el grupo de personas que hemos caminado juntos, tan diverso como solidario. Y no hay duda de que contar con los más jóvenes, Juan, María y Lucas, ha convertido este fin de semana en uno de esos recuerdos que nos calientan en la vejez.


Es una ruta muy asequible que podríamos catalogarla de media-alta; la mayor dificultad es la altitud a la que caminamos. Recorreremos unos 35 kilómetros en dos jornadas, lo cual es relativamente sencillo. Al partir de las Posicones del Veleta (3100 m), el desnivel a salvar hasta el Mulhacen tampoco es demasiado complicado.

Subimos hasta el Albergue Universitario con los coches particulares (2550 m.), donde aparcamos los coches y tomamos la lanzadera del Servicio de Interpretación de Altas Cumbres del Parque Nacional de Sierra Nevada hacia las Posiciones del Veleta(3150 m.).

Echamos a andar desde allí hasta la Laguna de la Caldera (3050 m). Son unas dos horas y media (unos 7 kilómetros y medio)  por un perfil de sucesivas bajadas y subidas de moderada pendiente. Siempre observados por las cabras montesas que presumen recortando su perfil en lo alto de las crestas.

La primera parada la realizamos en el Collado de la Carihuela, donde encontramos el refugio del mismo nombre, después de dejar la antigua carretera y tomar una pista muy cómoda a la derecha. Desde allí se observa la Laguna de Aguas Verdes y el Mulhacén al fondo. El cielo azul matizado con el vuelo pausado de los buitres, el paisaje árido pintado con los trazos de las lastras y el verde intenso que rodea la lámina del agua de las lagunas glaciares.

Cambiaremos de vertiente y pasaremos de ver el valle del Alto Dílar a las fabulosas vistas al Valle del Poqueira. Desde aquí tomaremos el conocido como Paso de los Guías y llegaremos hasta el Collado del Lobo donde haremos una parada obligada para disfrutar del mirador del Valdeinfierno al norte. Continuaremos por la Pista de Capileira atravesando el paso en U abierto entre los Raspones y Crestones de Río Seco.

Al traspasarla vemos un gran circo glaciar con las Lagunas de Río Seco verdeando a distintos niveles de la ladera.  Al fondo nuestro reto: el Mulhacén.

Seguimos la pista, pasando junto al Refugio de los Cuatro Vientos, hasta desviarnos a la izquierda, hacia Loma Pelá, desde donde bajaremos a la Laguna de la Caldera.  Y allí nos refrescamos, almorzamos y descansamos un poco.

Quitarse la mochila fue como ponerse a pasear por la Luna. Para evitar demasiadas horas de insolación la tendencia fue: a quien buena roca se arrima, buena sombra le cobija. Animadas conversaciones se alternaron con momentos de amodorramiento siestero.


Pronto decidimos partir hacia el Mulhacen dejando las mochilas junto a la laguna. Tardamos una hora y media en subir y una hora en bajar. El desnivel a superar es de unos 450 metros. Pasamos junto al refugio de la Caldera e iniciamos la subida.


El primer tramo de ascenso es moderado, pero pronto la pendiente se incrementa y debe superarse mediante un trazado zigzagueante. Y así llegamos al techo de la Península.



En la cima del Mulhacén, esa meca del montañismo, nos reciben cabras montesas muy descaradas que parecen oponerse a ceder su territorio. El paisaje lejano es inabarcable y el inmediato sorprendente: bloques de rocas metamórficas dispuestas de modo caprichoso dibujando un perfil cubista. Además, la ausencia de viento nos permite disfrutar aún más de este trocito del planeta.


Después de disfrutar de las vistas y de inmortalizar el momento con mil fotos, bajamos dejando en la cima un trocito de nuestro corazón. Regresamos a La Caldera donde, tras descansar unos minutos, nos ponemos las mochilas y regresamos hasta la Laguna de Aguas Verdes, a los pies del Collado de la Carihuela.

Respetando los borreguiles, montamos las tiendas y nos reunimos a cenar. Buena compañía, mucha hambre y una queimada con auténtico orujo gallego removida por un senderista de Orense. Y como hay luna nueva, el cielo se adorna con tantas estrellas que es hasta difícil identificar las costelaciones más conocidas. Y los fotógrafos montan los trípodes y, con su jerga incomprensible,  comienzan a pescar astros. La temperatura no baja de los 11, 12 grados, una maravilla.


El amanecer es impresionante; perezosamente el sol surge a la izquierda del Mulhacén; los primeros rayos intensifican el verde de los borreguiles y dibujan de plata las estrellas de las nieves (Plantagus nivalis). Por la noche en el cielo; al amanecer brillando en el suelo.




Tras desayunar y refrescarnos en una chorrera, subimos hasta el refugio de la Carihuela.


Y desde allí emprendemos la bajada hacia los Lagunillos de la Virgen. Los borreguiles que los rodean están preñados de la primavera sutil de la alta montaña, encontrando pequeñas flores endémicas.



Ya solo resta pasar junto a la Laguna de las Yeguas y retornar hasta La Olla de la Mora, haciendo una parada obligatoria junto a la Virgen de las Nieves.



Una magnífica ruta que, para quien escribe este blog, tuvo un aliciente adicional: contar con mi hijo y con sus dos mejores amigos, que lo han acompañado desde su infancia.





miércoles, 28 de junio de 2017

El grupo Conoce Granada en el Dilar.

También finaliza esta actividad donde estos chicos y chicas han ganado autonomía en su ciudad y han disfrutado de bonitas tardes y gratas compañías.



El punto y aparte lo ponemos fuera de la ciudad, en la ribera del Dilar. Damos un paseo, hacemos algunas actividades y juegos, almorzamos en el área recreativa y nos damos un chapuzón.

¡Qué disfrutéis de un bonito verano!

domingo, 25 de junio de 2017

Terminamos como lo hacen los cuentistas.


El pasado viernes terminó el curso escolar. Y nosotros contribuimos al punto y final como lo hacen los cuentistas: contando tres cuentos.

Sonrisas, historias e ilusiones para todos los niños y niñas con los que hemos trabajado este curso escolar, que deben haber sido una "pila".