sábado, 18 de noviembre de 2017

Del Collado del Diablo a la Morra.


El recorrido realizado con los senderistas de Ecopodos parte del Collado del Diablo, junto a la carretera que nos conduce hasta la Hoya de la Mora.

Un día luminoso y fresco, ideal para caminar una mañana de noviembre a más de dos mil metros.

Tomamos una pista que primero asciende una loma desde donde contemplamos la encrucijada de los valles del Genil y el Maitena; a la derecha nuestro destino, el Cerro de la Morra, también conocido como el Puntal de Cazoletas.

Esta pista nos conduce hasta El Refugio de San Francisco en los Campos de Otero. Fue construido por la Sociedad Sierra Nevada, fundada a principios del siglo XX por un reducido grupo de montañeros granadinos conocidos como “los diez amigos limited”


Pasamos junto a una fuente y tomamos una vereda a la derecha. Bajo nosotros el Barranco de San Juan. Frente a nosotros, en el otro lado del valle, vemos el trazo de dos acequias de careo: abajo la acequia de Haza Mesa y arriba la acequia de Hoyo Puente.


Seguimos la vereda que en ocasiones desaparece bajo los borreguiles que debían estar encharcados. Pero es evidente la falta de agua. El hielo con sus formas caprichosas nos cuenta que las noches deben ser frías.


En un giro contemplamos frente a nosotros la magnífica Piedra Resbaladiza. El paisaje está dominado por los achaparrados piornos; ocasionalmente rompen la monotonía otros matorrales como enebros o espinos negros. Grupos de cabras montesas parecen reivindicar el paisaje como suyo; un gran macho nos mira orgulloso y tranquilo.

Una fuerte pendiente nos conduce al río San Juan. Allí nos desviamos unos metros por una pequeña vereda que asciende paralela a su cauce. Llegamos hasta una catarata bajo la Piedra Resbaladiza. El rincón tiene una magia difícilmente descriptible. El agua juega con el hielo; siendo lo mismo cuan diferentes son. El hielos blanco fío se torna traslucido o transparente atesorando la belleza de lo efímero. Cuelgan en equilibrios imposibles los delicados carámbanos.


Al regresar tomamos una vereda que en realidad es la acequia Hoyo del Puente. Si miramos atrás vemos el Mojón del Trigo y los Peñones de san Francisco. Cómodamente llegamos hasta La Morra donde disfrutamos de las vistas del Vadillo y de la Loma del Calvario.
Regresamos por el mismo camino.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Mucha química


En el IES F. García Lorca de Churriana de la Vega hemos sacado toda nuestra cacharrería. Abrimos el libro de física y química y transformamos la teoría en experiencias a partir de productos cotidianos que todos podemos tener en casa.

Saponificación, reacciones redox para limpiar la plata, cromatografías de rotuladores, el movimiento de tintes en función de la temperatura, exotérmico y endotérmico, el papel indicador del pH, la neutralización, extintores caseros, airbag o como ciencia teórica y aplicada van de la mano, química que trabaja, combustiones, fuegos artificiales, quemamos lana de acero con una pila, el paquete de te que vuela, chocolate que bucea en gaseosa, la bipolaridad del agua, un torbellino en una botella, cazando nubes o la condensación del alcohol, tintes que bailan en leche, globos que se inflan y desinflan, un globo faquir, submarinos o la comprensión de los gases...

Como veis, podemos hacer muchas experiencias en poco tiempo. Lo de Sansón era pereza; la forzudez no se pierde aunque te cortes la coleta.

Muchos pasos por la Vega.

Vamos a andar por la Vega fue el primer itinerario de interpretación ambiental que diseñamos. Desde la primera salida con el colegio Abencerrajes hasta la de esta semana con el Nazaríes, han pasado cerca de 20 años.

Son muchos los niños y niñas a los que hemos pretendido identificar con su entorno rural inmediato de modo que se preocupen por recuperarlo para las generaciones futuras. Tienen mucha tarea por delante.

Pasa el tiempo igual que corre el agua por la Tarramonta. Las patas de Ciempiés se enamoran, tienen niños y niñas, aparecen o desaparecen. Y en ocasiones nos reencontramos con alguna. Es el caso del maestro Pedro que formó parte del equipo en el 2004 y hoy está trabajando de profe de inglés.

Pasa la vida...

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El Canal de la Espartera


El Trevenque y los Alayos son los espectadores de la ruta que hoy trazamos en el entorno del Canal de la Espartera. Su nombre procede de la fábrica de esparto a la que se destinaba la electricidad  producida en la Central de Dilar merced a la fuerza del agua que se conducía a través de este canal.


Una vez superada la urbanización Cumbres Verdes y el restaurante de La Guitarra, comenzamos la ruta caminando hacia La Fuente del Hervidero. A medida que nos acercamos contemplamos a la izquierda el perfil del Cerro Huenes, el Tamboril (también llamado la Tetica de Huenes), el Pico de La Carne y el Trevenque.


Tras pasar esta fuente ascendemos hasta la Cañada Real de Huetor Vega a Dilar, dejando atrás la Boca de la Pescá y el Cerro de Las Pipas. Llegamos al Canal de la Espartera, junto al Cortijo Sevilla donde tranquilamente ramonea un rebaño de montesas. En este punto nos dividimos.


Un grupo realizará un recorrido lineal cuyo objetivo es llegar a La Cortijuela.  Caminamos por una pista forestal cómoda pero con un continuado ascenso moderado rodeados de pinares repletos de lavandas. A los pies del Pico de la Carne se sigue el sendero hacia el Jardín Botánico.

Pasamos por el Puente de los Siete Ojos. Desde allí caminamos unos cuatro kilómetros hasta llegar a la Cortijuela. Al regreso el Trevenque nos observa desde nuestra zurda.


Otro grupo realizará un sendero circular cuyo objetivo es alcanzar la Toma del Canal. Vamos dejando el Canal de la Espartera a la derecha a medida que ascendemos. Por una vereda zigzagueante, donde abundan salvias y espliegos, llegamos a los arenales fruto de la erosión de las calizas y las dolomías. A la derecha los majestuosos Alayos donde destaca el Corazón de la Sandía. Entre la silueta caprichosa de estos montes y la Boca de la Pescá, vemos al fondo La Silleta del Padul.



Continuamos ascendiendo moderada pero con constancia por estos parajes grises y arenosos con el Trevenque al frente. Vamos girando a la derecha descendiendo entre pinos y manchas de encinas hacia el Cortijo Rosales. Su fuente representa el llanto de una tierra necesitada de lluvias.

Seguimos descendiendo hacia la Toma del Canal, donde escuchamos la sinfonía de las aguas del Dilar. Tomamos ahora una bonita vereda que nos conduce hacia el Cortijo Sevilla. Pero para alcanzarlo debemos ascender por el precioso Barranco del Buho.

Las vistas del valle del Dilar y de los Alayos con el Caballo al fondo nevado son impresionantes. Y el rumor del río, una banda sonora acompasada al sonido de nuestros pasos.

martes, 14 de noviembre de 2017

Cultura científica: las setas.

Hoy en Cultura Científica del IES Jimenez de Quesada de Santa Fe nos hemos liado con los hongos, las hifas, los micelios y su cuerpo fructífero: las setas.

Estos organismos tienen gran personalidad; como no se consideran ni hongos ni plantas, instauran un nuevo reino solito para ellos.

Esperan pacientes en el suelo, colaborando con la salud de los bosques gracias a su micorritica buena relación con los árboles y a su voluntariosa labor de basureros y cerradores de ciclos. Y posen un carácter extremo: o te encandilan con su sabor o te matan.

Aunque son organismos tranquilos, a la humanidad se le va la pinza y ve nomos viviendo en ellas, creen que surgen donde danzan las brujas o que son el lugar ideal para que las orugas azules fumen narguile mientras charlan con niñas soñadoras.

Volvamos a la ciencia. Trabajamos con el micelio del Pleorotus ostreatus o seta de paca. Y lo hemos cultivado en paja. Las variables de la experiencia es si se cuece o no antes el sustrato, si se emplea o no salvado de trigo como aditivo y la cantidad de hongo inoculado.

Además realizamos una serie de esporadas de distintas setas comercializadas en las tiendas de alimentación.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Contigo +

La verdad es que es un lema interesante; sumar esfuerzos, sumar voluntades, el signo más como seña de optimismo.

Este mural está en el colegio Escolapios Cartuja, donde hoy hemos contado, dentro del programa de prevención del absentismo escolar del Ayuntamiento de Granada, "La Escoba Maestra". 



Aunque en la imagen pareciera que estamos siendo abducidos por los extraterrestres, en realidad es el momento en el que está comenzando el teatro de guiñol.

En ocasiones el cuenta-cuentos está en mitad de un campo de batalla dialéctico entre las marionetas y los participantes; intentas moderar el debate procurando que toda fluya adecuadamente.

A veces, la emoción de unos y las improvisaciones de guión de otros hace que uno desease ser realmente secuestrado por los alienígenas.


Pero ciertamente son estos los momentos en los que la narración está más viva, donde el contigo + es una certeza y el adjetivo participativo se hace realidad. Uno tiene la sensación entonces de que parece ser cierto que las marionetas poseen vida propia...

... ¿No será que están más vivas que tu y que yo?

sábado, 11 de noviembre de 2017

Cuestión de identidad

Pensamos que hay que contrarrestar la pérdida de vínculos con el lugar en el que vivimos, que hay que trabajar la identificación con nuestro espacio urbano.

En el área metropolitana de Granada, muchos pueblos son fagocitados por la gran ciudad, convirtiéndose en lugares dormitorio en los que se diluye su historia y se deterioran los lugares públicos para la socialización.

Por esta razón, la actividad Mi pueblo un trocito de planeta, al margen de dedicar parte de la interpretación al medio ambiente urbano y a la necesidad de una ciudad solidaria, pretende establecer lazos de identidad. Para ello mostramos el patrimonio muchas veces ignorado y abordamos las plazas conquistándolas como espacio de juego.

Es una cuestión de identidad.