Dentro del programa de prevención del absentismo escolar en el distrito Norte de la ciudad de Granada, hoy iniciamos una nueva actividad: "Murales en la escuela. Norte un dragón en Pie de Paz".
Este recurso trata la educación para la paz a través de la elaboración de una pintura mural en alguna pared de la escuela. Nos aproximamos al muralismo como modo no violento de protesta y reivindicación en el entorno urbano.
El arte desempeña un papel fundamental en la educación, ya que estimula la creatividad, fomenta la expresión personal y promueve la apreciación estética. Los murales artísticos, en particular, ofrecen una oportunidad única para enriquecer el entorno escolar, transformando los espacios cotidianos en lugares inspiradores y significativos para el alumnado. Y hacerlo a través de actividades cooperativas aporta un valor adicional.
Primero realizamos una toma de contacto con los participantes a través de un taller. Contamos que el objetivo de esta actividad es realizar un mural en el colegio en el que todos y todas participemos. Consistirá en un dragón que nos representa, valeroso y fuerte, un dragón que quiere cambiar las cosas pero que no usa la violencia, un dragón en "pie de paz". Está dispuesto a la acción, a comprometerse con el cambio de las cosas que no nos gustan, pero con el diálogo y la construcción activa de la paz.
Nos ponemos manos a la obra y realizamos un taller con dos elementos. Nos servirá para aprender la técnica que utilizaremos cuando elaboremos el mural.
Creación de "stensils" o plantillas. A cada niño y niña le damos un papel y un lápiz. Tienen que dibujar una figura sencilla que luego calcarán en un acetato con un rotulador permanente. Posteriormente se recorta para tener así la plantilla de nuestra figura. Luego en una cartulina blanca a modo de muro van usando las plantillas aplicando el color con un rodillo.
Mientras van probando esa técnica llamada de estarcido, elaboramos un colgador de puerta que permite o prohíbe el paso a nuestra habitación. Primero recortamos el molde en cartulina. Luego usamos las plantillas pequeñas que llevamos y aplicando pintura con palitos de los oídos decoramos el colgador. Se van marcando puntos, sin desplazar el palito hacia los lados. Por otro lado, recortan las letras de su nombre en abecedarios que les pasamos con grafismo tipo hip hop. Las pegan en el filo del colgador. Finalmente lo doblamos y los pegamos.
Al tiempo que en el aula se realiza este taller, en la calle realizamos el mural que en una fase posterior finalizará el alumnado. Par ello contamos con Jeru Zamora, una muralista profesional.














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