En relación con la semana dedicada a la Vega de Granada, el Ayuntamiento de Churriana de la Vega ha programado una divertida visita teatralizada al Aula Rural de Ciempiés.
Las familias participantes vinieron caminando desde el Cementerio y en esa ruta contaron con un cuadernillo didáctico. Visitaron el Pozo de Santa Clara y otros lugares de interés.
Dos personajes interaccionaron con los senderistas, un peculiar pocero y una simpática ama de llaves.
Ambos les invitaron a realizar distintos juegos tradicionales y talleres de usos de plantas aromáticas.
En mitad de la actividad se preparó un almuerzo saludable.
Debemos identificarnos con la Vega a través de divertidas vivencias para así conocerla y procurar su cuidado.
Juan Elvira-Marquez, director artístico del Festival de Jóvenes Intérpretes de Música Clásica de Armilla no pudo asistir a la clausura de la IV edición del mismo al estar realizando un concierto con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.
Concretamente actuó como solista en el concierto para piano nº 3 en Re menor, op 30 de S. Rachmaninov bajo la dirección de Shi-Yeon Sung. Se realizó en el auditorio de Casa Colón en Huelva.
Dentro de la IV Edición del Festival de Jóvenes Intérpretes de Música Clásica de Armilla, la tarde del 18 de abril en la Casa García de Viedma disfrutamos del quinto y último concierto: un concierto de piano y violín. El pianista es Uwe Matschke, alemán afincado en Grecia, y la violinista griega es su hija Dánae Papamattheou-Matschke.
Uwe Matschke es un pianista alemán formado en la Hochschule für Musik Franz Liszt de Weimar y posteriormente en la Academia de Música de Budapest. Como intérprete, ha ofrecido conciertos en importantes ciudades europeas y ha actuado como solista con diversas orquestas destacadas. Inició su carrera docente en Weimar y actualmente reside en Grecia, donde es catedrático de piano en la Universidad de Macedonia en Tesalónica. En este festival de jóvenes interpretes representa la figura del maestro.
Dánae Papamattheou-Matschke es una violinista griega nacida en Atenas. Se formó en Weimar, Salzburgo y Hamburgo, obteniendo las máximas calificaciones. Actualmente es profesora asistente en Hamburgo y doctora por la Universidad de Macedonia.
Debutó con solo 11 años y desde entonces ha desarrollado una intensa carrera internacional como solista y músico de cámara. Ganadora de numerosos concursos internacionales, ha participado en destacados festivales y ha tocado en salas de gran prestigio. Y si fuese poco atesora ya una importante discografía entre la que destaca un disco dedicado a compositores griegos. Toca un violín histórico de Carlo Ferdinando Landolfi (Milán, 1760).
Mil gracias a Uwe y a Danae por su música y sus sonrisas. En este video podemos disfrutar de instantes de los ensayos:
Finalizamos esta edición y su director artístico, el joven pianista granadino Juan Elvira-Márquez, ya está pensando en el siguiente. Hoy le hubiera gustado compartir este espacio musical con los músicos y el público, pero el transcurso del concierto estaba tocando con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.
Nuestro agradecimiento al Ayuntamiento de Armilla por permitirnos desarrollar este festival con profesionalidad y sentimiento.
Esta mañana primaveral hemos realizado una bonita ruta en bicicleta por ls Vega de Granada. Es una iniciativa del Ayuntamiento de Armilla en el inicio de la semana dedicada a la Vega de Granada.
El recorrido en el que participan unas veinte personas de distintas edades es de unos 16 km. Parte de los huertos municipales Arabuleila. Recorremos el entorno del Monachil y la vía verde junto al Genil para llegar a el Puente Frances en Purchil.
Luego recorremos un pedacito del río Dilar para desviarnos por el camino de Ambroz para llegar a la acequia Tarramonta. Pasamos por el Cortijo de Montesanto, Cámara y El Pino.
Nos detenemos un rato en el Aula Rural de Ciempiés y luego vamos al Pozo de Santa Clara y al entorno de la vía pecuaria de la Requica.
En las paradas vamos dando distintas pinceladas sobre esta comarca que, entre todas y todos debemos cuidar.
Esta mañana hemos dinamizado una ruta de 6 km desde Murchas, uno de los ocho municipios del Valle de Lecrín, hasta el Castillo de Lojuela.
Los chicos y chicas eran del IES Alba Longa de Armilla que acompañaban a un grupo de estudiantes de Países Bajos que están disfrutando del programa Erasmus.
Como esta comarca se conoce como el Valle de la Alegría (y estos días más debido al aroma de las flores del azahar), Iván y Cristina que están haciendo practicas en Ciempiés se animaron a realizar una dinámica de grupo.
Ruta de ida y vuelta hasta el emblemático Collado de la Gitana. Comenzamos en Güejar Sierra (1.130 metros de altitud). Se ubica en la vertiente noroeste del Parque Natural de Sierra Nevada, a media ladera del cerro del Calar, a cuyos pies discurren las aguas del río Genil.
Comenzamos a caminar en la Plaza del Ayuntamiento. Callejeamos hasta llegar al camino del Sotillejo y lo seguimos hasta encontrarnos con la Acequia de la Solana.
Tomamos una vereda que nos conduce hasta la pista que nos llevará a media ladera hasta el Collado de la Gitana. Lo seguimos pasando por la Peña de la Vaca, el centro ecuestre municipal.
A partir de ahí la pista se transforma en una vereda de gran belleza que transcurre a media ladera del macizo calizo del Calar, pasando por un manantial situado bajo las Agujas de la Encarna, formaciones rocosas picudas fruto de la erosión cárstica de las calizas.
El Calar es un macizo calizo cuyo punto más alto son unos 1.850 m y en cuyas cumbres encontraríamos las trincheras de la Guerra Civil conocidas como los Parapetos y la Cruz del Calar.
Numerosas vacas pastan tranquilamente a los lados de la vereda regalando al paisaje el sonido de sus cencerros. Un pastor nos enseña un cordero recién parido.
Nosotros continuamos hasta alcanzar el Collado de la Gitana (1700 m). Una vez allí, podríamos bajar al frente hacia el Cortijo de la Cueva de la Gitana, en el Barranco del Tintín. También la senda de la derecha nos llevaría al Cerro del Tamboril (1.927 m) y al Collado del Alguacil, tras el cual se ve el Alto de Miguelejos (2.010 m). Si hubiéramos girado a la izquierda, la vereda nos conduciría a lo alto del Calar.
Tras el refrigerio retornamos a Güéjar por las mismas veredas.