En la escuela de verano "Menuda Odisea" del CEIP Sierra Nevada la llegada a final de julio la hacemos coincidir con la lectura del último canto de la Odisea cuando Odiseo pone orden en su casa.
Uno de los talleres que realizamos tiene que ver con la sal de ese mediterráneo por el que navegó nuestro héroe y con la lira de Hermes. El Mensajero de los dioses realizó el cuerpo de su lira, la caja de resonancia, con el caparazón de una tortuga. Nosotros, con pasta de sal hacemos un porta velas con forma de tortuga. El proceso lo podéis ver en el vídeo. También os mostramos como los aqueos y aqueas muestran sus habilidades en un circuito con diferentes pruebas.
En el taller de Los Viajes de Ulises miramos a lo alto del Olimpo, desde donde los caprichosos dioses movían los hilos de los mortales. Elaboramos un bonito mosaico.
Y sin alejarnos del Olimpo, conocemos a la mujer de Zeus, a Hera. Su animal sagrado es el pavo real en cuya cola la diosa colocó los cien ojos de Argos. Este gigante por orden de la diosa vigilaba a una de las amantes de Zeus (que era un picaflores) y fue derrotado por Hermes. Con las huellas de nuestras manos hacemos un pavo real en honor de la esposa despechada.
Seguimos jugando con el agua y con la espuma para mitigar el calor.
El último día de la semana comienza con un mensaje de Hermes, el de la lira, el que quitó del medio al gigante de cien ojos. Y Sierritaka se ha convertido en una fiesta de juegos y músicas.
Como recuerdo nos llevamos una pulsera y un tatuaje.
Nos encontramos de nuevo en septiembre. ¡Que tengáis un agosto bonito!
En el quinto turno de esta escuela de verano seguimos navegando por la Odisea.
En el espacio que dedicamos a los Juegos Olímpicos, realizamos distintos retos individuales y en equipo como el lanzamiento de peso o disco. Y les recordamos la importancia de la actividad deportiva para nuestra salud.
El taller de Penélope lo dedicamos al mar, ese espacio indómito tan presente en este poema épico. Elaboramos un marco de fotos adornado con motivos marinos (arena, caracoles, conchas,...) Colocamos nuestra foto en una balsa hecha con palos de polo.
El espacio dedicado al Viaje de Odiseo nos acercamos a las plantas suculentas que tal vez encontró en alguna de las islas donde llegaron sus naves. Preparamos unos recipientes con sustrato y estas plantas que requieren poco riego (pero no os olvidéis de pulverizarlas de vez en cuando). Las decoramos con piedras azules.
También conocemos a Apolo, el dios de la música, la luz y la profecía. Fabricamos en su honor un bonito tambor.
Y para contrarrestar esta nueva ola de calor, nuestros juegos de agua han estado más presentes que nunca.
Tanto hemos jugado con el agua, que el viernes ha aparecido Poseidón. Nos ha contado la razón por la cual le hizo la vida imposible a Odiseo. Y es que era un dios bastante malhumorado. Y nos reta a participar en una gynkana acuática: pista deslizante , trabajo en equipo de trasvase y encestar en su tridente. Alfinal nos lanza toda la espuma del mar encima, lo cual fue muy divertido.
Para demostrarnos que no es un dios tan enfadica, nos regala unos polos y unos tatuajes.
En nuestra asamblea final siempre encontramos un hueco para volver a la calma.
Ya llevamos tres semanas de aventuras en Sierrítaca, navehando por las páginas de la Odisea.
Antes de llegar a la isla de la hechicera Circe, nos paramos a recibir a nuevos compañeros y compañeras que llegan a nosotros con la ayuda del céfiro del Dios Eolo. En su honor hacemos algunos juegos que tienen al viento de nuestros soplidos como protagonista. Y elaboramos un molino de viento.
Una vez en la isla de Eea, conocemos a Circe. Nos obsequia con unos polvos mágicos para elaborar una poción que nos ayudará a relajarnos. Con esos ingredientes elaboramos unas sales de baño.
En los juegos olímpicos hemos desarrollado habilidades en equipo, así como otras desconocidas para nosotros, como comprender como se puede sentir una persona ciega; nos dejamos guiar con los ojos cerrados por un amigo y con ayuda de una cuerda. Dicen que Homero era un poeta ciego.
En el taller de Penélope, nos convertimos en alfareros y alfareras; disfrutamos del contacto del barro. Cada equipo elabora un objeto diferente: un cuenco, una vasija y un jarrón.
En nuestro taller de Astronomía elaboramos el escudo de Atenea. En el aparece la lanza y el búho que siempre acompañan a la diosa. Este plato velará nuestros sueños.
Y el viernes cerramos la semana, hablando del teatro griego, como nos podemos convertir en lo que queramos con nuestra imaginación. Los monitores se transforman en actores, actrices y coreutas griegos dispuestos a contarnos un cuento, que habla del mar y del miedo. El público escucha con atención el relato de "El Marinero que no tenía miedo al mar".
Finalizamos la mañana elaborando una marioneta de cerdito, el animal en el que Circe convirtió a la tripulación de Odiseo.
Todas estas historias son posibles gracias al trabajo y cariño de Raúl, Alba, Irene y Paula. Siempre currando con una sonrisa,