En esta ocasión subimos al Torreón de Albolote con niñas del Colegio Monaita.
jueves, 22 de febrero de 2024
Una isla a proteger.
martes, 14 de noviembre de 2023
En Sierra Elvira con la escuela Carmen Sallés.
Ayer volvimos a esa isla ecológica en mitad de la Vega Granadina, a Sierra Elvira. Pertenece a los términos municipales de Albolote, Atarfe y Pinos Puente y su extensión total es de unos 18 km².
Esta sierra se puede dividir en dos partes: la parte oriental y la occidental. La primera es la más escarpada, aunque sus picos son de menor altitud (la Atalaya, 886 m y la Ermita de los Tres Juanes, 861 m). Esta es la zona donde trazamos la ruta.
En el recorrido pasamos por un torreón nazarí del siglo XIV. Esta atalaya sirvió para comunicar a toda la Vega de Granada los movimientos de tropas desde los pasos fronterizos. Desde allí las vistas son preciosas.
Recogemos algunos fósiles de ammonites, interpretamos el paisaje y nos fijamos en el bosque mediterráneo y en los pinares de repoblación. Colaboramos con el mantenimiento del entorno retirando la basura que encontramos.
Y no les damos mucho "la chapa", que ya hay una en estas sierra, la Chapa de Sierra Elvira (Iberus gualtieranus gualtieranus), un gasterópodo endémico de la zona.
miércoles, 29 de marzo de 2023
En Sierra Elvira.
Tras el previo realizado en el cole hace un par de días, salimos al campo con los chicos y chicas de la escuela Santa María del Llano.
En la actividad previa marcamos una ruta y hoy la recorremos, un paseo por la Sierra de Atarfe, en las proximidades de Sierra Elvira.
Pasamos por la Placeta de la Reina y ascendemos hasta el Torreón. En la bajada hacia el cerro donde se encuentra la Ermita de los Tres Juanes y el Tajo Coloráo, nos detenemos en un cortafuego para viajar al pasado buscando fósiles de ammonites.
miércoles, 25 de mayo de 2016
Mariposas en Sierra Elvira.
Esta sierra está formada por dos macizos diferenciados, Sierra Elvira que es el principal núcleo y la Sierra de Atarfe, algo desprendida de ella en dirección sureste y unida a la anterior por el Collado de los Pinos.
Es pequeña en extensión y altitud pero esconde muchos tesoros: su paisaje, el bosque mediterráneo, sus rocas calizas, los fósiles marinos y los animales endémicos, exclusivos de estas sierras. Su población de mariposas es impresionante y sólo aquí nos encontramos con un caracol adaptado a vivir en las grietas de las rocas, el Iberus gualtierianus, la chapa de Sierra Elvira.Nos fotografiamos con Sierra Elvira en el horizonte próximo, con el Morrón de la Punta, el Morrón del Medio y El Piorno. El contraste de los pinos carrascos de repoblación y del bosque mediterráneo es también evidente en la instantánea.
Hace calor y aprovechamos para estudiar como se defienden las plantas de esta circunstancia.
También nos detenemos en el punto más alto de nuestro recorrido, la atalaya árabe del siglo XIV que servía de punto de vigilancia conectado con la Torre de la Vela de la Alhambra. Muchas mariposas revoloteando alrededor parecen reclamar nuestra atención; son recuerdos de los que, hace setecientos años, otearon con inquietud, desde aquí, el horizonte.
jueves, 6 de marzo de 2014
Caminando por Madinat Ilbira

Este recorrido transcurre por la solana de Sierra Elvira. Caminamos desde Atarfe hasta Pinos Puente bordeando el yacimiento de Madinat Ilbira. Medina Elvira es un yacimiento arqueológico que oculta los restos de la ciudad más importante de la vega de Granada, entre los siglos VIII y XI, durante la primera etapa de la presencia del islam en la Península Iberica, erigiéndose como uno de los enclaves más significativos del surgimiento de la sociedad andalusí. Abandonada la ciudad, en el siglo XI, la población de Medina Elvira se trasladó hasta Garnata fundando así la actual capitalidad de Granada.
Caminamos por paisajes dotados de una belleza dura, donde la naturaleza lucha contra la roca salpicada de romeros en flor, y siempre con vistas espectaculares de la Vega, Sierra Nevada y los tres picos de Sierra Elvira.


Partimos de Atarfe y nos dirigimos hacia el arranque de la carretera que nos conduciría hasta el área recreativa de Las Canteras. No seguimos esta carretera sino que nos desviamos a la izquierda siguiendo el muro de una gran fábrica de ladrillos y tomando un camino rural que nos introduce en un área arqueológica protegida. A la derecha dejamos los cortijos de Marugán (donde se encontraron restos de época tardorromana) y de Moleona; entre olivos y almendros vamos ascendiendo y bordeando los Barrancos del Tesorillo y del Peñón. La zona se conoce como Los Pajaricos. Los fantasmas de los habitantes de la antigua Medina Elvira, convertidos en niebla, se van disipando a medida que vence el sol de principios de marzo.
Al sur el Tajo Colorao y del Cerro del Sombrerete (donde se encontraba la alcazaba de esta ciudad desaparecida); al norte el imponente Morrón del Medio y el Morrón de la Punta. Dejamos el sendero ancho que llevábamos y comenzamos una subida un poco costosa por una vereda más estrecha. Subimos por el Peñón de los Conejos pasando entre la Hoya del Rey y el Peñón de Ventanas. En ocasiones la senda parece desaparecer, pero la recuperamos al instante. En estas fotos mostramos lo equivocados que están los nietos que piensan que a sus abuelos y abuelas hay que darles la mano hasta para cruzar el patio del colegio.
Pasamos por el Tajo del Sereno, viendo ahora al norte el Cerro del Piorno. La vereda vuelve a ensancharse y comienza la bajada hacia Pinos Puente por el Cerro del Yeso. Caminamos por la linde de un pinar. Llegamos así a el Puente de la Virgen del siglo XI donde finalizamos esta esforzada ruta. Enhorabuena a todos y todas; es un orgullo veros triscar como cabras por mitad del monte.
Y la receta un bacalao muy sencillo y resultón que nos da Loli: bacalao gratinado. Ponemos en una bandeja de horno los lomos de bacalao a punto de sal con la piel hacia abajo. Mezclamos mahonesa con queso rallado de gratinar (emental) y cubrimos con esta mezcla el bacalao. Espolvoreamos un poco de pan rallado por encima. Lo metemos al horno y listo.
jueves, 21 de marzo de 2013
Por la solana de Sierra Elvira
En el primer Día Mundial de la Felicidad, en la jornada matinal en la que llegaba la Primavera, los senderistas del Club Buenos Aires disfrutaron con cara de felicidad esta ruta, que con permiso de las lluvias, se engalanó de primaveras. El recorrido transcurrió por las faldas de Sierra Elvira, por la solana, lo que lo convierte en una ruta recomendable para el final del invierno. Caminamos desde Atarfe hasta Pinos Puente y lo hicimos por sendas muy diversas, algunas de ellas propias de pastores experimentados. La dificultad la catalogamos como media – alta ya que debemos superar tres o cuatro repechos duros y el estado de algunas de las sendas es complejo.
Caminamos por paisajes dotados de una belleza dura, donde la naturaleza lucha contra la roca, y siempre con vistas espectaculares de Sierra Nevada y los tres picos de Sierra Elvira. Y abajo la Vega, un puzzle de polígonos en verde cuya geometría alcanza una tercera dimensión gracias a los chopos que se alinean muy juntos, como intentando ocultar su desnudez.
Partimos de Atarfe y nos dirigimos hacia el arranque de la carretera que nos conduciría hasta el área recreativa de Las Canteras. No seguimos esta dirección sino que nos desviamos a la izquierda siguiendo el muro de una gran fábrica de ladrillos y tomando un camino rural que nos introduce en un área arqueológica protegida. A la derecha dejamos los cortijos de Marugán y de Moleona; entre olivos y almendros vamos ascendiendo y bordeando los Barrancos del Tesorillo y del Peñón. La zona se conoce como Los Pajaricos. Los fantasmas de los habitantes de la antigua Medina Elvira animan a los caminantes.

Pasamos junto al Tajo Colorao y del Cerro del Sombrerete, que los dejamos al sur; al norte el imponente Morrón del Medio y el Morrón de la Punta. Dejamos el sendero ancho que llevábamos y comenzamos una subida un poco costosa por una vereda más estrecha. Subimos por el Peñón de los Conejos pasando entre la Hoya del Rey y el Peñón de Ventanas. Atravesamos prados de montaña llenos de encanto y de una gran diversidad de flores que anuncian la llegada de la primavera. Y encontramos los caparazones de la concha de Sierra Elvira (Iberus gualtieranus), un caracol endémico de este lugar que se ha adaptado a vivir entre las endiduras de las calizas.

En ocasiones la senda parece desaparecer, pero la recuperamos al instante. Nos cruzamos con algunas gritas y oquedades por donde canta un viento cálido que parece proceder del centro de la Tierra. Pasamos por el Tajo del Sereno, viendo ahora al norte el Cerro del Piorno. La vereda vuelve a ensancharse y comienza la bajada hacia Pinos Puente por el Cerro del Yeso. Caminamos por la linde de un pinar.
Llegamos así a Pinos Puente a la altura de la calle Cerro Baldomero, en el Barrio de la Cuevas. Allí nos esperan la cara de sorpresa de sus vecinos y las aguas del río Cubillas
Hoy la receta de la ruta trabaja el bacalao, que ya casi es semana santa, una receta que tomamos prestada de nuestros amigos los portugueses: el bacalao dorao. Desmigamos el bacalao y le damos unas vueltas por el aceite donde hemos dorado previamente unos ajitos muy picados. A parte, freímos patatas cortadas en pajitas y abundante cebolla también cortada en tiras finas. El aceite de las patatas y de la cebolla se escurre muy bien colocándolas sobre papel de cocina. Se mezcla la patata, la cebolla y el bacalao y se revuelven con dos o tres huevos batidos.
jueves, 28 de febrero de 2013
Sierra de Atarfe
Siguiendo nuestra línea de subir cerros para alcanzar cielos ya rozados por civilizaciones anteriores, en esta ocasión subiremos al Torreón de Albolote y a la Ermita de los Tres Juanes, ambas ubicaciones situadas en la Sierra de Atarfe, junto a Sierra Elvira.
Partimos de El Chaparral. Con el recorrido en el horizonte y el gallo de la veleta del ayuntamiento despertando la mañana, contamos cual va a ser nuestra ruta. Nos dirigimos, entre olivos, a la ladera del cerro del Torreón; cruzamos acequiar, canales de riego y una peculiar alberca veguera. Desde allí cogemos una vereda estrecha que hace frontera entre el secano y el encinar de la sierra. Al principio el desnivel es pequeño, pero cuando nos adentramos entre los pinos la pendiente pesa en las piernas. Llegamos a la Placeta de la Reina, donde, tras tomar un respiro, echamos a caminar por el carril que conduce al Torreón.
La receta nos la cuenta Cristina, un postre al que llama albóndigas de leche y que en extremadura llamamos repápalos.
Ponemos a cocer un litro de leche con azúcar, una rama de canela y una corteza de limón. Tomamos un trozo de miga de pan tierno y lo mezclamos bien con un par de huevos. hacemos las albóndigas y las vamos friendo en aceite de oliva. Una vez fritas las añadimos a la leche que mantenemos a fuego lento durante media hora.
Y felicitamos por su cumpleaños a nuestro ángel de la guarda, a Emilio, el coordinador del grupo de senderismo y mucho más.





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