


Al aula de pintura de la Ludoteca
la Huerta hemos invitado a
Joan Miró. Raquel fue enseñando a los malabaristas del pincel algunos de sus cuadros y, como si fuesen críticos de arte, las interpretamos, opinando cada cual que era lo que les parecía; donde unos veían un muñeco de nieve, otros veían un marciano, o un gallo... Fue bastante divertido averiguar que encontraba cada uno en estas pinturas surrealistas.
A continuación cada uno eligió el cuadro que más le gustaba y lo interpretó mediante carboncillos y acrílicos. Y la verdad es que ninguno de ellos tienen nada que envidiar a un Miró, salieron verdaderas obras de arte.
En la segunda parte y aprovechando el buen tiempo, salieron al parque a pintar del natural las flores de primavera.
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