Esta mañana iniciamos una nueva aventura. El huerto del Aula Rural y los frutales de Ciempiés servirán para impartir un taller de Casa de Porras (UGR) sobre el disfrute de acercarnos a la tierra. Con una mirada practica e interdisciplinar aprenderemos a manejar un huerto utilizando practicas ecológicas en las que prescindimos de abonos químicos y pesticidas. Todas las tareas que realizaremos se basan en la búsqueda de la armonía con el entorno prescindiendo del modelo que lucha contra la naturaleza.
Además de disfrutar del huerto, conoceremos distintos elementos de la Vega de Granada donde nos encontramos: cultivos, acequias y pozos, plantas adventicias y usos, árboles vegueros, avifauna y tradiciones. Y aplicaremos el concepto del huerto a la cazuela. Aprenderemos algunas transformaciones y recetas con los productos que cultivamos.
Con estas entradas de blog pretendemos elaborar un simplificado diario de las tareas que vamos realizando.
Comenzamos conociendo nuestros intereses para después aprender lo fundamental del entorno donde se encuentra nuestro huerto, la maravillosa y maltratada Vega de Granada. Conocerla e identificarnos con ella nos da las herramientas necesarias para cuidarla.
Damos un paseo por el entorno inmediato siguiendo la acequia Tarramonta. Vemos secaderos, el Pozo de Santa Clara y nos acercamos a los frutales donde también desarrollaremos tareas de este taller. Por el camino nos fijamos en algunas plantas como el estramonio (Datura stramonium), el arrancamoños (Xanthium spinosum) o la cola de rata (Equisetum arvense). Pero ya habrá tiempo para conocer estas plantas y sus usos mucho mejor.
Vemos cultivos de maíz, espárragos (ahora esparragueras) y de ajos tempranos. En este pequeño paseo apreciamos algunos agentes de deterioro de la Vega como la basura o los problemas derivados de los vertidos de "darros" en las acequias. Y vemos volar cotorras argentinas (Myiopsitta monachus), urracas (Pica pica), garcillas bueyeras (Ardea ibis) o tórtolas turcas (Streptopelia decaocto).
En cuanto a las tareas que iniciamos en la huerta sembramos habas y guisantes de mata baja. Ambas plantas son leguminosas que aportarán nitrógeno al suelo a través de los nódulos de Rhizobium. No precisan de suelos muy abonados. Y antes de sembrarlas las hemos tenido una noche en remojo para que se hidraten. Eso facilitará su germinación y hará que esta sea más pareja.
También plantamos ajos, el temprano o chino y el castellano. Mientras el ajo temprano busca el rendimiento comercial y la rapidez, el castellano destaca por sus cualidades gastronómicas y terapéuticas. Los bulbos (cabezas de ajos) los dividimos en cabezas, un proceso de reproducción asexual. Estas las colocamos con la parte plana hacia abajo. Tampoco requieren terrenos muy abonados.
Trabajamos con surcos y caballones ya que regaremos con agua de la acequia. Abrimos el surco, regamos ligeramente para humedecer el suelo y colocamos en hilera las semillas y los bulbos. Cubrimos y compactamos la tierra ligeramente. Usamos azadas y amocafres.









1 comentario:
Leyéndolo he revivido toda la experiencia, un lujo. Gracias
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