martes, 19 de abril de 2016

Convivencias deportivas Armilla 2016

Un año más nos encargamos de diseñar y dinamizar las convivencias deportivas que todas las primaveras organizan los colegios de Armilla.

Los días 19, 20, 21 y 22 de abril, en el Polideportivo de este municipio, se reúnen niños y niñas de segundo y tercer ciclo de educación primaria de los cuatro centros escolares: CEIP San Miguel, Nazaríes, Julio Rodríguez y Tierno Galván.

Zumba, juegos de orientación, de fuerza, de persecución, de lanzamientos, cooperativos, alternativos, tradicionales y danzas del mundo. ¡Alguien da más!

Enhorabuena a todos los participantes y a divertirse saludablemente.

lunes, 18 de abril de 2016

Guía

Una parte sustancial de Ciempiés es el oficio de guía.

Como en otros quehaceres la responsabilidad y el placer se mezclan formando una suspensión donde los componentes no se diluyen unos en otros. Disfrutamos pero, en todo momento somos conscientes de nuestras obligaciones: marcar el mejor camino, interpretar sin excesos ni defectos, crear un buen ambiente, cuidar, acompasar...

El guía es una persona que conduce y enseña lo más destacado de un entorno. Pero aunque aparezcan en el diccionario no somo soldados que sirven para alinear la tropa, ni un libro de indicaciones o un listado de datos. Aunque si tenemos ciertas semejanzas con otra definición de guía: la mecha de pólvora que enciende los barrenos (debemos ser capaces de hacer explotar la capacidad de sorpresa por el lugar visitado).

Y en cuanto a la acepción más divertida, guía es cada uno de los extremos del bigote cuando están retorcidos, pues que cada cual busque el parecido que le cuadre mejor. Que el papel de un guía es también dejar asuntos en el aire...

Aprender a observar

Una de nuestras vocaciones es incentivar la curiosidad, capacidad de atención y la tranquilidad necesarias para ejercer el placer de la observación. Y en el recorrido que hacemos en el entorno de las Lagunas del Padul se evidencia con claridad.

Observar el ánade real, el porrón común o la focha que se deslizan por la laguna o se esconden entre los carrizos; encontrar la recortada silueta del cormorán que abre las alas quebradas al sol; o contemplar el pausado vuelo de la garza real que nos contempla a su vez a nosotros desde su privilegiada posición.

Pero no observamos solo con los ojos; el oído da cuenta del canto de las aves palustres, de los bocinazos de las gallinetas o del croar de las ranas; y el olfato se pone alerta ante el olor chillón del marrubio o el ancestral y seco aroma de la laguna.

El tacto trabaja inquieto mientras caminamos; con espontaneidad las manos van rozando las texturas de las plantas o se detienen a juguetear con la negra turba.

Hoy y mañana observaremos con los chicos y chicas de 5º de E. Primaria del cole Virgen de la Cabeza.

miércoles, 13 de abril de 2016

Primavera en la Acequia Real

Hoy nuestros pasos discurren por La Dehesa del Generalife, declarada en 1995 como Parque Periurbano con una superficie de 450 hectáreas que rodean al Conjunto Monumental de la Alhambra. Encontramos espacios arqueológicos como los del Cerro del Sol, Dar al-Arusa, la Silla del Moro, Aljibe de la Lluvia, Albercón del Negro o la Acequia Real, la auténtica protagonista de esta ruta.

Partimos de Plaza Nueva.  Subimos al  Cerro de la Sabika por el bosque de la Alhambra. Dejamos atrás la Fuente de Los Tomates y una vez arriba nos dirigimos hacia la Silla del Moro. Aprovechamos para contemplar esta construcción de vigilancia de la Acequia Real en el sector en el que penetra en el Generalife y las huertas de su entorno.

Dejamos atrás el monumento y bajamos hasta encontrarnos con las sendas que recorren la umbría del Cerro del Sol adentrándose hacia Valparaiso, el Valle del Darro.  Tomamos la senda del medio, la vereda baja de la Acequia Real para caminar hacia el sol saliente. Si miramos ladera abajo, podemos contemplar algunos restos de esta acequia; de la original (siglo XIII) se conserva poco más que su trazado.

La Acequia Real de la Alhambra, también llamada de la Alhambra, del Rey, de Alcotán o del Sol, canalizaba el agua procedente del río Darro desde la Presa Real, situada en el paraje de Jesús del Valle. Tiene un trazado de unos seis kilómetros hasta llegar a las huertas del Palacio del Generalife y a la Alhambra.

La Acequia Real se divide para dibujar tres líneas transversales a diferentes alturas en la ladera del Cerro del Sol: la más baja es la primitiva Acequia del Sultán, le sigue en altitud la primera derivación que se realizó en el siglo XIV que se llamó del Tercio en relación con la cantidad de agua que extraía de la conducción original.
Sobre esa segunda línea discurre una tercera que es el camino de mantenimiento de la acequia más moderna que discurre entubada. Todas son Acequia Real y mantienen su objetivo centenario, regar jardines, palacios y formar, hoy en día, los caminos del agua de la Alhambra.
Caminando por este sendero preñado de mil flores, contemplamos de oeste a este el Albaicín, el Sacromonte, la Abadía y las cumbres nevadas de la Sierra. Seguimos por esta vereda baja hasta llegar a un pequeño acueducto en al Barranco de las Tinajas. En el camino llama nuestra atención numerosos túneles dedicados al control y limpieza de la acequia. El último tramo atraviesa un bonito quejigal, donde este árbol convive con las encinas y las cornicabras.

Regresamos por nuestros pasos hasta tomar una senda que asciende hasta la vereda alta; la tomamos hacia la derecha. Al cabo de un par de kilómetros, cuando de nuevo contemplamos la Abadía del Sacromonte, tomamos otra senda ascendente que no llevará hasta el Aljibe de la Lluvia.  Allí descansamos al sol y reponemos fuerzas.



El humilde aljibe ya estaba allí antes de que, Muhammad II, al que llamaban Al-Faqih, el segundo rey de la dinastía nazarí,  se decidiese a crear los jardines del Generalife. Era una pequeña construcción inspirada en los sistemas romanos  para recoger aguas procedentes de lluvia y escorrentías, y derivarlas hacia las huertas y villas que los habitantes más ricos de Garnata construyeron en las laderas que caían sobre la fortaleza de la Alhambra.

Finalmente volvemos a bajar hasta la verdea alta y la recorremos hasta llegar a la Silla del Moro. Y desde allí  retornamos a Granada cada cual por donde le place.

jueves, 7 de abril de 2016

Investigando la piel del planeta.



Con los chicos y chicas de Cultura Científica del IES Jiménez de Quesada de Santa Fe hemos realizado distintos experimentos con el suelo como centro de interés.

Se han realizado seis experiencias en las que estudiamos: la granulometría del suelo y su estructura, la densidad aparente y la porosidad, la cantidad de materia orgánica contenida en el suelo, la capacidad de retención de agua del suelo y la percolación, la erosión, la escorrentía superficial y la recarga de los acuíferos y la capacidad de los suelos de tamponar la contaminación.

Hay que hacer malabarismos y magia para, en solo una sesión, abordar todas estas temáticas. Pero con un buen asesoramiento, mucho trabajo previo y una dinámica bien estudiada tal vez lo hemos conseguido.

Queremos agradecer a Francisco Martín del Departamento de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Granada la ayuda imprescindible que nos ha prestado.

miércoles, 6 de abril de 2016

De la nueva a la vieja y viceversa.


Este miércoles, los Senderistas Buenos Aires han caminado desde Ermita Nueva hasta Ermita Vieja; cuatro kilómetros las separan, ambas situadas en las sierras que rodean el bonito pueblo de Dilar, aunque nosotros, gentes de bien y buen andar, hemos hecho 14 kilometros. El agua primaveral caída los dos días anteriores han verdeado el paisaje, asentando el polvo de las veredas.

Comenzaremos la ruta en la Calle de Agua de Dilar. Atravesamos el pueblo por la avenida Emilio Muñoz hasta llegar a Ermita Nueva donde nos hacemos una foto frescos como rosas.

Continuamos por una pista ancha. Una mirada al entorno nos muestra el valle del río Dilar, la Boca de la Pescá, el Trevenque y los Alayos donde destaca Picacho Alto.  Y si nuestra mirada sigue la pista por la que andamos nos encontramos con la temida Cuesta Blanca. Como su nombre indica es una pendiente que, más que dejarnos blancos, nos saca los colores. El barro pegajoso nos ancla al camino. Pero como ya hemos dado muchos botazos, llegamos hasta lo más alto venciendo esta dificultad.

Ahora la vereda, con una moderada pero constante pendiente, es más pequeña y transcurre en la linde de un pinar; llama nuestra atención una antigua tapia de piedra muy deteriorada, antigua frontera entre dos viejos ducados, que nos acompaña a lo largo de todo el ascenso. Flores de aulaga, romero y cantueso custodian las lindes. Estamos en el Barranco de Pocaleña.

Llegamos a un hito donde la vereda hace un giro a la derecha, ascendiendo hasta alcanzar una pista forestal ancha que procede del Aula de la Naturaleza de Dilar. La continuamos hasta llegar a un indicador: hacia delante vamos a la ermita y a la derecha nos conduce a la Silleta del Padul.

Por fin llegamos a Ermita Vieja.  Fue construida en plena sierra en evocación de la Virgen de las Nieves, donde subían en peregrinación los habitantes de Dilar el 5 de Agosto durante las fiestas en honor de su patrona. Hoy día, sobre los antiguos cimientos de la ermita, se levanta la Casa forestal de Ermita Vieja destinada a puesto de vigilancia contra incendios en los meses de verano.

Después de tomar un refrigerio retornamos. Tomamos ahora la dirección hacia La Silleta del Padul. Las vistas son impresionantes, con Los Alayos recortándose en primer plano y la nieve de la sierra brillando al fondo. Ignoramos el desvío que sale a la izquierda; nos conduciría hasta el Puerto de la Mala Mujer y luego a la Silleta. Seguimos al frente y la pista se convierte en vereda al tiempo que comienza a descender hacia un barranco.

Al llegar a este, lo descendemos por una senda pedregosa pero que se camina bien. Los pinos nos sombrean. Llegamos al final de este barranco conocido como Fuente de la Salud. Una pantaneta marca el final del pinar y el comienzo de las tierras labradas con olivos y almendros.

Llegamos así de nuevo a Ermita Nueva. Y estos campeones y campeonas demuestran una vez más que están en forma. Y hoy nos despedimos de Gloria que vino acompañada de su perrita.


Desde aquí le mandamos a Juan Puertas todo nuestro apoyo.


martes, 5 de abril de 2016

4 veces seguidas.

Realmente es agotador.

Cuando por unas causas u otras, generalmente por falta de espacios en el centro educativo para poder juntar a más de 25 alumnos y alumnas, tenemos que repetir tres o cuatro veces una misma charla participativa, realmente uno termina loco. La mente está saturada de tus propios bla, bla, bla...

Es difícil en la última intervención saber si lo que estás contando no se lo has charloteado ya (hay un curioso eco en el aula donde tus palabras tal vez son recientes o quizás las pronunciaste con el grupo anterior), es complejo que tus bromas puedan ser contadas de nuevo con cierta gracia, que no cantes en falsete. Y hay que buscar energías y motivación en una mochila ya bastante rebañada.

Pero por otro lado te entra una extraña relajación, una sensación cercana a la borrachera que, bien gestionada, puede convertir la cuarta vez en un momento francamente divertido para todos.

Eso pasó el pasado lunes en el IES Blas Infante de Ogijares con los simpáticos chicos y chicas de 1º de la ESO con una charla sobre el ahorro de agua.