Hoy caminamos desde Granada a Monachil, un viaje en el tiempo en el que recordamos el duro trabajo de los "neveros" que dan nombre a parte del camino. Pero rebobinamos nuestra historia muchos años atrás y nos imaginamos a los primeros pobladores de los montes que rodeaban el valle del río Monachil; contemplamos la edad del bronce, hace más de tres mil años, en el
Cerro de la Encina. Parte del recorrido que realizamos se ha señalizado hace poco, conociéndose como el
Camino de San Antón.
Nos juntamos en los Escolapios. Unos echarán a andar y otros harán un breve tramo en bus.
Quienes quieran ahorrarse un tramo de subida se desplazan hasta los
Rebites en el autobús urbano. Desde allí, por el
Camino del Labrador, llegaremos hasta el
Restaurante Balcón del Genil. Nos encontramos en el
Camino de los Neveros.
Caminamos siempre pegados a las barranqueras que miran al Genil pasando por el
Barranco de la Zorra y
del Contadero. Seguimos por la
Cañada Real de la Cuerda. Dejamos a la derecha la
Cañada Real de la Cuesta de las Cabras y tras alguna subida y bajada iniciamos la
Cuesta del Desmayo.
El resto de la gente llegan a ese mismo punto por otros vericuetos. Inician la ruta de hoy desde
Puente Verde. Caminamos, sobre una alfombra otoñal, por la
vereda de la Bicha, siempre por la margen izquierda del río Genil, hasta llegar a la toma de la
Acequia Gorda.
Aquí, cruzamos la carretera de la Sierra y nos adentramos por una barranquera que conocemos como el
"Barranco de los Indios". El entorno es umbrío, abundante en pinos viejos, algunos de ellos derrotados por el tiempo. Sobre el suelo arcilloso el agua a es la responsable de una profunda cicatriz que se adorna con musgos y ombligos de venus. Una intensa subida nos alza hasta el soleado
Camino de los Neveros.

Tras unos 700 metros de cuesta del desmayo, tomamos un desvío a la derecha que nos conduce hasta una era de trillar situada en una encrucijada.
Un pequeño grupo sube al
Cerro de la Cruz para luego encontrarse con los demás. Desde este alto, presidido por una sencilla cruz de tablones, las vistas del pueblo de Monachil son preciosas.
El resto toma la vereda de la derecha que nos lleva hasta el
Cerro de la Encina, en el
Barranco de los Olivos. Allí encontramos un yacimiento arqueológico (1300 a C.) situado en el municipio de Monachil. Es la colonia argárica más occidental de Andalucía, protegida por una muralla y sus correspondientes bastiones. Se han encontrado numerosas sepulturas con ricos ajuares funerarios.

Seguimos bajando hasta llegar a un nuevo cruce de caminos. Tomamos el de la izquierda que nos conduce hasta la
acequia de la Estrella o del Albaricoque, de origen hispano-musulmán. La seguimos a contracorriente por una vereda preciosa protegida por grandes álamos y mimbreras.
Llegamos así al
Molino de San Pedro y, posteriormente, la plaza del pueblo de Monachil.