miércoles, 9 de octubre de 2019

R2. Canaleja Alta (Sierra de Baza)

 

Intentamos buscar el otoño, pero no lo encontramos. Mucho calor y poca humedad en un octubre donde los membrillos no precisan de más temperatura para madurar.


Al bajar del bus y dar los primeros pasos, escuchamos a algún ciervo despistado berrear. Que ya es tarde y es cuando sale y se pone el sol cuando les gusta ligar. La época habitual de la berrea comienza a mediados de septiembre y termina a mediados de octubre. El próximo año madrugaremos más.


El amor hay que ganárselo. Lo sabemos todos y también los ciervos, que lo demuestran cada otoño atronando los bosques con la berrea. Para garantizar el futuro de la especie, los machos compiten por el poder y la jerarquía ante la atenta mirada de las hembras. El gen egoísta en acción haciendo locuras de las suyas.


Pero describamos la ruta. Partimos de un aparcamiento situado a unos 200 metros del Cortijo Narváez. Caminamos hasta llegar al área recreativa de La Canaleja Alta.


Tras atravesar un puente, arranca una vereda a la derecha junto a lo que pudo ser un antiguo pozo de nieve. Comenzamos un ascenso moderado por el Barranco de Narváez. Este primer tramo es un sendero estrecho y cubierto que nos adentra en las entrañas del bosque. El muérdago cuelga de las ramas de los pinos mostrando sus redondos frutos blanquecinos. Pasamos junto a un viejo pilón. Seguimos en moderado ascenso hasta llegar a la Fuente del Olvido.



Seguimos por esta vereda siempre a la sombra de encinas y pinos. Pasamos junto un mirador desde el que se contempla los cortijos de Narvaez y Casimiro. La abandonamos ascendiendo por otra que nace a la derecha marcada por un hito de piedras. Subimos zigzagueando en paralelo a un cortafuegos.


Llegamos a la cota más alta. Desde la cima, marcada por un mojón, contemplamos el paisaje: destaca el Calar de Santa Barbara (2.271 metros) al sur y el Jabalcón al norte.  Atravesamos el cortafuegos y comenzamos una bonita bajada con el Calar siempre al frente.


Esta vereda, llamada de Angulo, desemboca en una pista forestal. La tomamos a la derecha ascendiendo en pocos metros hasta el Área Recreativa de la Canaleja Alta, generosa en sombra y fuentes. Dos grandes secuoyas se alzan como las reinas del lugar.


Retornaremos, siempre en bajada, por la cómoda pista forestal. Antes de llegar al Cortijo nos desviamos hasta el Mirador de Narváez. El nombre se debe al Espadón de Loja, como se conocía al duro y todopoderoso general Ramón María Narváez durante el reinado de Isabel II. Este político tiene pinta que debía berrear fuerte.


55 amigos y amigas, 11 kilómetros recorridos, 23 km acumulados. 

Gamificación en un taller de empleo.


Esta mañana, hemos impartido una charla en un taller de empleo del Ayuntamiento de Granada sobre salidas laborales en el ámbito de la Animación Sociocultural y el Ocio y el Tiempo Libre.

Comenzamos con un breakout para romper el hielo, al tiempo que empezamos a usar una herramienta en la que se centrará luego nuestra charla. Dentro de una pequeña caja de madera con cuatro candados se escondía el puesto de trabajo del futuro.

Al resolver los acertijos y abrir la caja, se encontraron con un papel en el que se leía: gamificación.

Esa circunstancia dio pie a hablar de este tema y su relación con su formación.

La gamificación es una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo y profesional con el fin de conseguir mejores resultados. Es un término que ha adquirido una enorme popularidad en los últimos años, sobre todo en entornos digitales y educativos.

Luego se ha abierto un coloquio muy interesante.

martes, 8 de octubre de 2019

Echando una mano


En las cuatro escuelas infantiles municipales de Granada, Belén, Arlequín, Duende y Luna, desarrollamos un programa de apoyo a las reuniones de madres, padres y docentes. El programa depende de la Fundación Granada Educa y se llama "Echa una mano a la escuela".

Mientras familiares y docentes dialogan y ponen objetivos en común, labor fundamental en los intentos de educación integral e integradora, las monitoras y monitores de Ciempiés realizan actividades creativas con sus hijos e hijas.

Y es que todas las manos son pocas en la fascinante tarea de educar.

Colaborando con Granada Empleo III


El proyecto GRANADA EMPLEO III, promovido por la Diputación de Granada, a través de la Delegación de Empleo y Desarrollo Sostenible, y cofinanciado por Fondo Social Europeo, tiene como objetivo mejorar la empleabilidad y favorecer la inserción laboral y la inclusión social de las personas que se encuentran en situación de desempleo en la provincia de Granada.


Ciempiés colabora en este proyecto formativo desarrollando una charla sobre Desarrollo Sostenible en los distintos cursos que se imparten. Hoy estuvimos en Escúzar, en un itinerario formativo sobre "Operarios de la industria alimentaria y almacén".

domingo, 6 de octubre de 2019

Vive cantando


Fran, Javi, Jorge, Irene, Charo, Ana y Lidia inician con mucho ritmo el programa Conoce Granada.

Un par de sábados al mes, estos chicos y chicas quedan para pasar un rato divertido en Granada, al tiempo que conocen sus calles y plazas. Dos monitoras y amigas les acompañan para facilitarles esta adquisición paulatina de autonomía.


Agradecemos a sus familias la confianza que depositan en nuestro equipo.

En esta ocasión, tras pasear por el centro, terminamos en uno de sus lugares preferidos, un local de karaoke. Entre canción y canción, una novia lanzó el ramo y calló en las manos de Charo, que se partió de risa.

jueves, 3 de octubre de 2019

En Isla Verde un curso más: marketing sostenible.


Es época de iniciar proyectos.

Ayer atendimos la primera visita a Isla Verde, el aula ambiental situada en la Ecocentral Granada donde se gestiona gran parte de los residuos sólidos urbanos de la provincia.

Comenzamos con un grupo de chicos y chicas del grado formativo superior de Marketing y Publicidad del I.E.S. Angel Ganivet.

En los tiempos que corren, donde hace falta un cambio de paradigma, debemos ser capaces de vender y publicitar correctamente nuevos productos y valores. Ese aspecto sobrevoló todos los contenidos abordados: el marketing al servicio de la economía circular y del desarrollo sostenible.

miércoles, 2 de octubre de 2019

R1. Por la Vega.



Para celebrar el día del Mayor, que fue ayer, os enseño a los senderistas del grupo Buenos Aires que me demuestran, día tras día, la energía que atesoran. Y lo que es más importante, son la evidencia de que caminar fortalece el corazón, por que tienen un corazón que se les sale del pecho.

Empezamos el curso con el tradicional paseo por nuestra Vega, en el que seguimos el trazado de la acequia Tarramonta. Pasamos por tres cortijos vegueros: Montesanto, Cámara y El Pino, y nos tomamos un aperitivo en el Aula Rural de Ciempiés.


La Vega se va vistiendo de otoño. Los nogales, los membrilleros y los granados van madurando sus frutos. El poco tabaco que aún queda esta en periodo de recolección,  los ajos recién plantados y los espárragos convertidos en esparragueras. El maíz lo hay seco y que aún verdea, el futuro y el pasado; nosotros caminando en medio con la mirada fija en el horizonte.


Partimos del Museo Memoria de Andalucía; recorremos el parque Tico Medina que lo delimita y pasamos bajo la circunvalación para dirigirnos a la ribera del Monachil. Recorremos su margen hasta llegar al Genil, donde tomaremos la Vereda de la Requica.


Pronto nos encontramos con la Acequia Tarramonta que nos conduce hasta el final del Camino del Baño. Pasamos junto a un secadero de palos condenado al olvido, tras atravesar un haza repleta de arrancamoños.


Cruzamos la carretera llamada “del Barco” y, por el camino Viejo de Cullar, llegamos al antiguo Cortijo del Pino. Pasamos por un precioso camino lleno de frutales.


De nuevo tomaremos la linde de la Tarramonta. Pasamos junto al Cortijo Cámara. Seguimos la acequia y un poco más adelante, nos desviamos a la derecha por un camino que nos conduce al Cortijo de la Huerta de Montesanto y desde allí llegamos al Camino de Cantarranas también llamado de Ambroz.


Lo seguimos a la derecha hasta llegar a un picadero, desde el que nos encaminamos hasta el Aula Rural de Ciempies donde repondremos fuerzas.


Después de un agradable descanso, cruzamos de nuevo la carretera del Barco y seguimos el carril bici hasta que tomamos un camino a derechas, siguiendo de nuevo el trazado de la Tarramonta. La seguimos hasta que el camino desaparece y debemos continuar por la servidumbre de paso de un ramal de la acequia rodeados de un alto maizal.

Llegamos así a la Vereda de la Requica que de nuevo nos conducirá  hasta Granada.


47 amigos y amigas; 12 kilómetros recorridos.