Esta semana, con chicos y chicas de 1º de ESO del IES Federico García Lorca de Churriana hemos dado un paseo por el barrio del Realejo. El frio, que sin piedad nos ha mordido los pies, no ha impedido que disfrutasemos de los encantos de este entorno, al tiempo que descubríamos su historia en mil rincones y nos divertíamos solucionando con ingenio todo tipo de acertijos. En la foto entramos por el poniente de la Placeta del Sol, dispuestos a enfrentarnos a cuadrados mágicos, pirámides imposibles y series numéricas, bajo la cubierta de este precioso lavadero construído por la comunidad hebrea en el siglo XVI.
Buscar la sorpresa en lo cotidiano es también aplicable al equipo de trabajo con el que convives. Es una gran satisfacción el hecho de que, al mirar como se mueven las patas del ciempies, aparezcan escritores, actrices, músicos, diseñadoras, ... Como primeros ejemplos el corto Ovejas y el enlace con Cronicas del Estrecho y Tremenda Cleo.
El gran premio para las mejores recetas de la pasada fiesta de comienzo de año de Ciempiés, fueron unos libros de recetas de un tal Falsarius Chef. Este tío existe de verdad y en Buenafuente lo entrevistaron (no es coña).
¿Qué tiene en común, la basura, una lombriz, el disfrute de nuestros parques y la poesía? Esta cuestión, aunque aparentemente parezca un complejo acertijo para ingeniosos o el comienzo de un chiste, tiene una sencilla solución. La basura contiene materia orgánica y las lombrices son fieles colaboradoras a la hora de reciclarla. El resultado de su trabajo es un excelente abono que nos ayudará a mantener sanos y bonitos nuestros jardines, islas verdes entre el cemento que debemos disfrutar con respeto. Si el islote al que nos referimos es el Parque García Lorca, el último termino de la serie que pretendemos conectar ya es nuestro. A finales de Enero los escolares de la ciudad de Granada podrán disfrutar de un recurso denominado Conoce el Parque García Lorca y la Huerta de San Vicente dentro del conjunto de itinerarios ecológicos y culturales del Programa Granada Ciudad Educadora con el que colaboramos de la mano de INAGRA (CESPA) Este recurso pretende fomentar el conocimiento, disfrute y cuidado de las zonas verdes, el interés por Lorca y, por extensión, el acercamiento de la poesía a los niños. Participan en tres actividades que se complementan: (1) visita a la Huerta de San Vicente y a la Casa-Museo; (2) Itinerario etnobotánico y lírico por el parque; y (3) taller sobre el papel de las lombrices en la elaboración de abonos orgánicos. Uno de los poetas que nos acompaña durante el recorrido es Miguel Hernández, que empezó a desarrollar su capacidad creadora mientras cuidaba del rebaño y al que ni muerto fueron capaces de cerrarle los ojos. En octubre del 2010 cumpliría 100 años.
¿Qué tiene en común la música, la poesía, el residuo más inmundo de la humanidad y la vitalidad de una humilde lombriz? La solución en el video clip Guerras. Tristes Guerras.
Miramos atras y vemos un rastro de huellas a lo largo de una década; el recorrido incierto pero ilusionado de un bicho con muchas patas y más ganas aún de moverlas con gracia y profesionalidad. Feliz año a todos los miembros de este ciempiés. Gracias por vuestro esfuerzo.
Hay Maestros (con mayúscula) que dignifican la profesión con su labor ejemplar. El tutor de mi hijo Juan, que se jubila tras este curso escolar, nos ha regalado para iniciar el año unas reflexiones que desearía compartir con todas las patas de Ciempiés, de modo que formasen parte de nuestro atillo de propósitos.
Poner en revisión nuestros procedimientos como educadores, es una buena táctica para iniciar un nuevo año. Estamos obligados a lograr que nuestros hijos se formen para conseguir adultos que sean felices y transmitan su felicidad a los demás. Educar siempre ha sido difícil. En la actualidad, llama la atención el “Defensor del Menor” a padres y educadores sobre el gravísimo peligro social que representa la ausencia de establecimiento de límites y valores sociales en nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Esto desgraciadamente se observa en las aulas y tenemos el deber ineludible de intentar corregirlo. Debemos transmitir que el esfuerzo ha de ser una constante en nuestra vida por que nos fortalece; que el amor y el cariño por los demás se asienta en la renuncia personal de algo que nos gusta y satisface; que el otro tiene tanto derecho como uno mismo a ser considerado y respetado; que lo que hay fuera de los límites de nuestro piso es tan sagrado como lo que tenemos en nuestro cuarto; que la libertad consiste en elegir lo bueno para uno mismo y para los demás; que la justicia y la solidaridad se consigue aunando voluntades; que el que ejerce la violencia se degrada como ser humano; que es mejor ser exigentes en el cumplimiento de nuestro deber que después lamentar las desgracias; que el mayor reconocimiento es el que personalmente tiene uno cuando hace las cosas bien; que hay que obrar correctamente sin esperar recompensas ni premios… El sentido común nos dice que estos valores se aprenden en los hogares; en la escuela y en la calle se practican.
Haciendonos eco de las palabras de Don Salvador, queremos rendirle homenaje, esperando que el hueco que deja en la escuela sea ocupado por una persona tan coherente, capacitada y vocacional como él.