Esta mañana, con la subida de las temperaturas, el contacto con las flores y paseo por la Vega, nos hemos sentido de primavera.
Al llegar recogimos algunas flores de caléndula de la huerta. Esta planta, además de servir para atraer a los polinizadores y para dar belleza a esta huerta que hereda los modos de los huertos nazaríes, podemos utilizarla en cosmética. La caléndula (Calendula officinalis) es un ingrediente estrella en cosmética natural, valorada por sus intensas propiedades calmantes, cicatrizantes, antiinflamatorias y regeneradoras.
Luego nos dimos un paseo hasta un haza donde tenemos plantados algunos arbolitos. Allí dimos un paseo para saludar a todos los árboles preñaditos de brotes: almendros, azufaifos, perales, manzanos, nísperos, pistachos, limoneros, cerezos, acerolos y olivos.
Y nos pusimos manos a la tierra para plantar en el espacio de las aromáticas seis plantas de lavanda. Las abonamos bien y las arropamos con tierra y cariño.
Tras merendar, en ese entorno tan tranquilo e inspirador buscamos nuestras musas para ilustrar el cuento que ayer escuchamos: "Arcoíris y el príncipe Cabezón".
Luego regresamos al aula rural donde siguiendo los conocimientos que los dragones tienen de las plantas, realizamos dos ungüentos: aceite corporal con caléndula y romero y unas bombas de baño con lavanda.
Estas bombas son no violentas y nos sirven como relajante usándolas como baños para los pies. Sus ingredientes son bicarbonato, sal rosa del Himalaya, maicena, ácido cítrico y esencia de lavanda.
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1 comentario:
Que mañana más chula ❤️🌼
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