En esta ocasión nos dirigimos hacia el sur por una ruta milenaria que unía Iliberris con la antigua Sexi. Dejamos atrás el lugar donde el Rey Boabdil contempló por última vez y lloró su reino perdido y nos encontramos con un privilegiado lugar situado en la vertiente suroccidental del macizo de Sierra Nevada. Estamos en las Lagunas de El Padul.
Y es el cumple de Dolores. Que mejor que disfrutarlo entre amigos. ¡Felicidades!
Realizaremos la ruta por un terreno parcialmente labrado, salpicado de pequeñas lagunas y manantiales que vierten sus aguas a unos canales de drenaje denominados localmente “madres”. La importancia de este lugar es grande, al ser el único humedal natural de la provincia de Granada, el cual es utilizado por numerosas aves acuáticas como descansadero en sus migraciones o como lugar de invernada.
En cuanto a la flora, nos encontramos con la mayor extensión de carrizal de la provincia. Por sus valores ecológicos, científicos y paisajísticos, figura como zona protegida en su máximo grado dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada.
Además, cuenta con una peculiar turbera, la más meridional de Europa, en la que suelen aparecer con relativa frecuencia huesos de mamut.
Partimos de la estación del tranvía y, recorriendo la calle Real, nos encaminamos hacia la laguna del Ojo Oscuro. Desde allí, caminamos por las sendas trazadas por el entorno de la laguna del Aguadero. Posteriormente atravesamos la vega del Padul en dirección a la Turbera Agia.
Con los calcetines negros, siguiendo la linde de una madre, llegamos hasta el Arroyo Viejo y la Fuente del Mal Nombre. En este curioso lugar, junto la ladera del Cerro de los Molinos, visitamos las huellas del camino íbero-romano.

En esta ocasión la receta nos la regala Regina: salmón agridulce.
"Salpimentamos las rodajas de salmón y las colocamos en la bandeja del horno. En una sartén pochamos abundante cebolla o cebolleta, cortada en juliana, y reogamos en ella unas uvas (mejor sin hueso). Esto se lo añadimos a las rodajas de salmón y las metemos en el horno. Fácil y muy rico."
Para que seamos capaces de contar uno hay que saber cien. Y para conseguir este propósito, vital en la calidad de lo que pretendemos, la formación es una pieza fundamental.
Durante la semana pasada hemos estado realizando la formación del equipo que trabajará en el aula ambiental ubicada en el Complejo Mediambiental Loma de Manzanares. Mientras que los más veteranos repasan y aclaran dudas, a los noveles se les llena la cabeza de extraños términos relacionados con la gestión de los residuos: lixiviados, biogás, triajes, tromel, afinos, estabilización aerobia, reboses y hundidos, polipropileno, polietiléntereftalato, ...
El viernes visitamos la aun no estrenada instalación destinada a mejorar la eficacia de la planta en su tarea de separar los materiales reciclables del contenedor de orgánico y resto. Un sistema mecanizado propio del siglo XXI. Un laberinto de cintas, escaleras, pasillos elevados, trómeles, electroimanes y modernos sistemas automatizados de detección y separación. Recordaba la sensacional fábrica de puertas de Monstruos S.A.
Agradecemos a Francisco Peula su buena disposición, paciencia y claridad a la hora de interpretar para nosotros este laberinto donde hasta el Minotauro se despistaría.
La semana pasada realizamos con el grupo de senderismo Buenos Aires un primer test de la condición física de los caminantes. Y el resultado fue excelente.
Partimos de Güejar Sierra, el pueblo serrano de las mil fuentes. Caminamos ligeros hasta el Genil a la altura de la Fabriquilla, por esa cuesta que no lo es al bajar pero que muestra su condición inclinada al subir.
Desde aquí seguimos la pista del antiguo tranvía, contagiándonos del espíritu emprendedor del Duque San Pedro de Galatino.
Pasamos por el Maitena hasta llegar al Barranco de San Juan, realizando un trocito de la famosa Vereda de La Estrella. En el Charcón, donde el San Juan y el Genil se encuentran, tomamos el almuerzo y regresamos.
Completamos así los 12 km de esta ruta clásica donde los protagonistas son el cantarín Genil y el fantasma del tranvía que hacía de funambulista por estos parajes.Fue una buena oportunidad para acercarse a los colores y olores del otoño de nuestros valles, caminando entre castaños, nogales, encinas, almeces y refrescantes árboles de ribera.
Una costumbre de estos senderistas es compartir deliciosas recetas, que el caminar abre el apetito. En cada ruta apuntaremos una de ellas. En esta ocasión la comparte Adelaida: ternera a la jardinera.
"Lavamos los tacos de ternera y los ponemos en la olla expres. La acompañamos de laurel, pimienta, una cabeza de ajo, una cebolla, un pimiento verde, otro rojo seco cornicabra, un tomate, unos champiñones por la mitad y unas alcachofas. Un chorrito de aceite de oliva, sal a gusto y un buen vaso de vino. Se cierra la olla y a fuego medio se deja unos 45 minutos.
Cuando se abre la olla se saca el pimiento, la cebolla y el tomate y se tritura bien, pasándolo luego por el chino. Esta salsa se añade al guiso, que se acompaña con unas patatas fritas"
El pasado jueves iniciamos las practicas El vivero un laboratorio de ciencia enmarcado en el estudio del entorno local de la asignatura Proyecto Integrado. Los participantes son chicos y chicas del IES Jimenez de Quesada de Santa Fe y esta actividad está financiada por el Ayuntamiento de este municipio.
Las actividades que vamos a realizar pretenden una aproximación a la ciencia aplicada y domestica. Nos familiarizaremos con el método científico y con el protocolo necesario para desarrollar un proceso experimental.
Bajo la atenta mirada siniestra del muñeco anatómico del laboratorio, establecimos el marco de trabajo (el pensamiento lógico, el método científico y los ecosistemas como artificio para comprender nuestra realidad). Comentamos la metodología, los centros de interés y los trabajos que iremos abordando. Con la ayuda de una cavidad craneal sorteamos las experiencias.
Disfrutemos con la ciencia.
Este octubre iniciamos los miércoles andarines del Grupo de Senderismo Buenos Aires.
Agradecemos a los más de cien caminantes, a Emilio y a su equipo de apoyo y a la dirección del Centro de Día vuestra cariñosa acogida.
Es para nosotros una gran satisfacción y una suerte poderos acompañar en las salidas y aprender de vuestras experiencias. Paso a paso, con los colores prestados a nuestro entorno natural, iremos coloreando esta foto.