Esta semana hemos realizado una Semana de la Ciencia y el Medio Ambiente en el I.E.S. Jimenez de Quesada de Armilla. Han participado en ella chicos y chicas desde 1º de la ESO hasta 1º de Bachillerato.
A través de distintas charlas participativas temas como el agua, los residuos domésticos, el ruido, la energía, el ingenio, la adaptación, el cine y las experiencias de química y física cotidianas, circularon por el salón de actos de este instituto. En todos los casos la mesa se lleno de trastos que tenían su momento de gloria en algún momento de la actividad, reforzando algún concepto, alguna idea. También nos apoyamos en proyecciones realizadas en el ordenador, pero donde haya un objeto tangible frente a nuestros ojos, que se quiten mil imágenes proyectadas.
Y así la mesa fue sufriendo curiosas metamorfosis con el objetivo de llamar la atención de los participantes. Es una tarea compleja; estamos orgullosos de nuestro trabajo.
viernes, 6 de febrero de 2015
miércoles, 4 de febrero de 2015
La acequia Aynadamar
Por la noche llovió copiosamente, por la tarde calló una preciosa nevada; pero cuando salimos a caminar febrero nos regalo una mañana de sol.
El recorrido comienzó en Fuente Grande, en Alfacar tierra de agua y pan. Los montes lucen canas pintadas por una nevada nocturna. Seguimos la Acequia Aynadamar hasta El Fargue. Esta acequia fue mandada construir por el emir zirí Abd-Allah para conducir el agua desde Fuente Grande hasta la capital de Granada. En su recorrido, la acequia pasa por el pueblo de Viznar y el Fargue hasta llegar al Albaicín.
Caminamos desde Fuente Grande hasta Viznar desviándonos de vez en cuando de la carretera para aproximarnos a la acequia Aynadamar. Los rabilargos vuelan escandalosos desde los pinos de las laderas a los chopos anclados en el fondo de los barrancos. Dejamos atrás el Barranco de Viznar y nos aproximamos al de Juan Torres donde la acequia toma un atrevido atajo; a continuación prosigue entre bancales.
Nosotros caminamos por el llamado Cordel de Fuente Grande. Pasamos por el enclave de La Colonia. Podemos ver las ruinas de “Los Pozos” donde pasaban la noche los presos que iban a ser fusilados al día siguiente por la barbarie de la Guerra Civil. Allí si notamos un frío invernal.
Al llegar a Viznar bajamos hasta acercarnos a el Palacio de Cuzco situado junto a la iglesia. Esta espléndida mansión fue construida en el siglo XVIII por el peruano D.Juan Manuel de Moscoso y Peralta que tomó posesión de la Archidiócesis granadina. Los jardines que contemplamos presentan una belleza singular y romántica. La doble galería porticada que abre sus arcos a este jardín, encierra un hecho excepcional que acredita a nuestro ilustre arzobispo como persona muy culta: están decoradas con frescos de escenas del Quijote.
Bordeamos el Barranco del Toril. Una vez cruzado el río Beiro nos encontramos con los restos de un antiguo molino que se servía de la acequia de Aynadamar, aprovechando el salto de agua formado por el desnivel del terreno; hablamos del Molino del Pino.
Vamos caminando por el Camino Real de Viznar. Por lo general la pista es siempre en descenso, con la acequia a la derecha. Paramos a tomar fuerzas junto a un cortijo donde la acequia Aynadamar muestra un partidor; de paso cogemos un poco de laurel de una árbol bendecido por las lagrimas de esta acequia.
Al llegar al Fargue nos topamos con el Camino de la Barrera y tomamos a la izquierda por la calle del Caño de Hierro. Llegamos a la N342 y caminamos hacia la izquierda unos metros en dirección a Viznar; antes de llegar al Cortijo de La Pajiza un carril sale a nuestra derecha.
El camino que tomamos se separa del Fargue por el Baranco de la Ermita. Es una pista cómoda de caminar. Hacemos una revuelta para salvar el Barranco de las Carabelas, dejando en un alto el Cortijo Nuevo. Caminamos entre olivos y almendros subiendo y bajando pequeñas lomas hasta llegar al Barranco del Teatino.
Tras pasar una granja de cerdos, nos topamos con un cruce de caminos, tomando el ascendente a la derecha. Tras una breve subida comienza una pronunciada bajada entre pinos que nos conduce al Caminino de Beas, a la altura donde el Arroyo Hornillo se encuentra con el Valle del Darro.
Ya solo resta caminar por la vereda del Sacromonte hasta Granada. Y como esta ciudad es así, nos recibe a la vez con sol y nieve.
La receta de hoy nos la regala Cristina: cazuela de espárragos.
Ponemos en una olla a cocer un buen manojo de espárragos troceados. Mientras tanto sofreímos un puñado de almendras peladas, un pimiento de cornicabra y unos ajos. Los apartamos. En este mismo aceite pochamos un pimiento verde, una cebolla y un tomate. Este sofrito junto con el pimiento, las almendras y los ajos, se pasa por la batidora y se añade al caldo de los espárragos junto con unos trocitos de jamón. Por último se cuecen un par de huevos y se majan en el mortero. Se añaden a la olla y listo.
Bordeamos el Barranco del Toril. Una vez cruzado el río Beiro nos encontramos con los restos de un antiguo molino que se servía de la acequia de Aynadamar, aprovechando el salto de agua formado por el desnivel del terreno; hablamos del Molino del Pino.
La receta de hoy nos la regala Cristina: cazuela de espárragos.
viernes, 30 de enero de 2015
La linterna mágica: la óptica del origen del cine.
Hoy hemos estrenado un nuevo recurso, una charla-taller dedicada al cine. Se titula La linterna mágica: la óptica del origen del cine.
Esta actividad, fundamentada en la celebración del 2015 como año internacional de la luz, nos ilumina los orígenes del cine. Thomas Alva Edison, Los hermanos Lumiere y el gran mago del cine George Melies fueron capaces de jugar con la luz para embrujarnos con el maravilloso engaño del cine.
La cámara oscura, la linterna mágica, el zootropo, el fenasquitiscopio, el cinetoscopio, el cinematógrafo y otros hechizos fascinaron al mundo y establecieron el pilar del gran espectáculo del cine.
Iniciamos la charla hablando de la luz, comparando una cámara fotográfica con un ojo y de dos particularidades del funcionamiento del mismo: la persistencia retiniana y el fenómeno phi. Posteriormente, y siempre apoyados por distintas proyecciones, nos sumergimos en la historia del origen del cine, del movimiento de los dibujos hechos con luz. En este recorrido llegamos hasta el cine mudo.
Terminamos con un taller en el que nos elaboramos un taumótropo y un mini flip-book, al tiempo que jugamos a adivinar bandas sonoras.
miércoles, 28 de enero de 2015
Por la Sierra de las Albuñuelas.
Caminaremos, siempre cuesta abajo, por veredas que nos conducen por un sin fin de manantiales y arroyos que junto al Río Santo, forman un verdadero paraíso.
El camino se va ensanchando y al hacer una revuelta y toparnos con un pino equilibrista, vemos al frente el Pico del Caballo nevado. Seguimos la vereda con el barranco a la izquierda hasta el Area Recreativa del Cañuelo (5,3 Km).
Continuamos por el Barranco del Cañuelo, de nuevo por una pista forestal ancha y unos 300 metros más adelante nos encontramos con la Rambla la Huida y nunca mejor dicho ya que el agua que llevaba desaparece en un instante; se filtra para aparecer en el Río Saleres.
El barranco se va ensanchando y haciéndose más profundo. Al frente aparece y desaparece el Caballo y el Pico de Motril. Pequeñas barranqueras se van uniéndo al Barranco del Cañuelo que lo llevamos ahora a la derecha.
Seguimos por una empinada cuesta, girando a la izquierda donde la vegetación la forman ahora almendros, higueras y olivos.
Ya cerca de las Albuñuelas, giramos por un sendero que transcurre junto a un hermoso barranco con vistas al Rio Santo; pasamos junto a una gran roca caliza desprendida de la ladera conocida como "el garbanzo"; también observamos numerosos fósiles de bivalvos que han dejado su impronta en la roca.
lunes, 26 de enero de 2015
Siguiendo los pasos de Zucconi.
Nosotros hemos testado los mismos sustratos con los que trabajamos con las lombrices: estiércol de vaca, de caballo, compost, tierra de huerta, papel y papel con gallinaza. Mezclamos el sustrato y el agua en proporción 1:2. Tras mezclarlo bien lo filtramos.
La verdad es que estos chicos y chicas se toman con filosofía y buena voluntad el tener que estar trabajando con tan suculentos manjares.
jueves, 22 de enero de 2015
El Ruido: un fantasma de escándalo.
Con el constante afán de ir adaptando y mejorando nuestras actividades, hemos rediseñado una charla participativa que llevamos realizando desde tiempos inmemorables. Esta actividad, titulada "El Ruido, un fantasma molesto", no había, apenas sufrido modificaciones desde que se diseñó. Tras la revisión realizada, el recurso educativo se ha actualizado y su desarrollo ha quedado más redondo.
Se comienza con una charla participativa, y en esta nueva revisión, es más participativa que nunca, ya que mientras se desarrolla la charla se van realizando 4 micro-talleres para que los participantes entiendan mejor los conceptos clave. Los centros de interés que enfocamos son:
- Ruido vs Sonido
- Enmascaramiento del sonido
- Ensordecimiento temporal
- Efectos de los sonidos fuertes sobre el nivel de la voz
Al concluir la charla, realizamos un pequeño mapa de ruidos del centro educativo. Para tal actividad nos ayudamos con dos sonómetros.
Y para terminar, y si el tiempo lo permite, realizamos un divertido juego que muestra la imposibilidad de la comunicación en ambientes muy ruidosos.
miércoles, 21 de enero de 2015
El Yacimiento del Cerro de la Encina.
Iniciamos la ruta de hoy desde Puente Verde, desde donde "los neveros" forjaron la senda que lleva su nombre a golpe de sudor, alpargatas y herraduras hasta las altas cumbres de Sierra Nevada. La ruta se llama "Los Neveros" pues antiguamente (siglo XVI hasta 1930) había jornaleros que se encargaban, con mulas, de subir hasta los 2300 metros de altitud, las posiciones de nieve o neveros, y coger nieve para hacer helados, refrescos o nieve para conservas.
Caminamos por el popular camino de la bicha hasta la fuente que le da nombre. Como hacían los antiguos aguadores, detenemos allí nuestro paso. Un poco más adelante arranca una cuesta muy pendiente en cuya barandilla reposa la nieve caída la pasada noche. Con no poco esfuerzo llegamos hasta el Camino de los Neveros.
Caminamos siempre pegados a las barranqueras que miran al Genil pasando por el Barranco de la Zorra y del Contadero (se llamaba así por que los caminos se estrechaban y se aprovechaba para contar las cabezas de ganado). Seguimos por la cañada real de la cuerda donde podríamos recordar esta coplilla dedicada a los neveros:
Seguimos bajando hasta llegar a un nuevo cruce de caminos. Tomamos el de la izquierda que nos conduce hasta la acequia de la Estrella o del Albaricoque. La seguimos a contracorriente por una vereda preciosa protegida por grandes álamos y mimbreras que se inclinan hacia la acequia. Llegamos así a la plaza del pueblo de Monachil donde nos encontramos con su caudaloso río.
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