Para tal fin, la Diputación en colaboración con RESUR y contando con el talento de los amigos de BabyDog, organizó una feria donde los participantes realizaban distintas actividades: plantación de árboles autóctonos, observación de modelos que emplean la energía del sol para hacer, por ejemplo, palomitas y .... por supuesto, los talleres de reutilización.
Los entrañables y cálidos, sobre todo cálidos, contenedores de recogidas selectivas, Cartunez, Vidriolo y Plastichín, les dieron la bienvenida además de gorras y camisetas.
Y luego, en los talleres de reciclaje realizaron distintos instrumentos musicales a partir de elementos recuperados de la basura, nuestra ya clásica: orquesta basura.
También nos reencontramos con Amparo, antigua amiga y compañera de trabajo de Huerto Alegre con la que compartimos el espacio y el buen hacer.
Y para finalizar la entrada de este día, en tantas ocasiones manoseado y falto de propósitos de futuro, os dejamos con Dos tomates, dos destinos. Que se note que últimamente somos incluso más vegueros que antes. Por un futuro donde los tomates huelan y sepan aunque su cutis no sea tan fino.
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