Podemos utilizar el tiempo para muchas cosas, incluso en ocasiones es conveniente pararlo, olvidarnos de él. Esta feria será el tiempo para jugar y también jugar nos servirá para detener el tiempo; lo utilizaremos para olvidarnos de todo lo que no sea el instante de diversión y aprendizaje que se establece en torno al juego.
Se diseñaron doce estaciones, tantas como números tiene la esfera de un reloj. Las agrupamos en dos rondas de seis estaciones cada uno. Los participantes primero rotaron por un corro y tras la merienda por el otro.
Corro 1. Juegos donde el tiempo cuenta. De la una a las seis
Son pruebas de diferente dificultad que deben realizarse en menos de un minuto y medio, experiencias donde ir despacio nos conduce rápido: flotación latosa, cucharas saltarinas, atrapa el huevo, la gramola, pirámide de vasos y torre de tuercas
Corro 2. Tiempos para todo. De las siete a las doce.
Ya nos lo contaba Momo: la percepción del tiempo es relativa y lo fundamental es saber a que lo dedicamos. Si lo empleamos adecuadamente impediremos que nadie nos lo robe, podremos tener tiempo para todo. Y nosotros decidiremos cual es nuestro todo. Este fue el cometido del corro 2:
Tiempo para leer (espacio de la biblioteca dedicado a cuentos donde el tiempo es protagonista). Tiempo para jugar (con nuestra máquina del tiempo realizaremos juegos de antaño). Tiempo para mojarse (para ahuyentar el calor realizaremos juegos de agua). Tiempo para danzar (el ritmo marcará nuestros pasos en una danza cooperativa). Tiempo para relajarse. (echaremos el freno realizando yoga para niños).
Y como mañana es el día del reciclaje, Tiempo para reciclar (realizaremos un boliche, un juguete a partir de cubiertos de usar y tirar; aumentamos el ciclo de vida de esos objetos).
Y a nuestro hermano Antoñito Madrid un gran abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario