Esta ruta nos
conduce, desde Cogollos Vega, "pueblo en cima" (1011
m altitud) a Deifontes, "fuentes de Dios" (700 m) pasando, en la
frontera entre los municipios, por la
atalaya.
La torre o atalaya de Deifontes es de planta circular y forma cilíndrica, es de obra de mampostería, con
grandes bloques de piedra intercalados. Se aprecian los huecos (mechinales) del
encofrado y, en su cara sur, en la parte alta, presenta una ventana-puerta cuyo
umbral y jambas están construidos en piedra labrada. Sirvió de torre vigía en
la época nazarí y también fue utilizada durante la Guerra Civil. Está a 1.160 m de altitud sobre el
nivel del mar y tiene unas magníficas vistas panorámicas sobre la Vega de
Granada, Sierra Arana, el pantano de Cubillas y Sierra Elvira.
Para llegar
hasta el mirador partimos del instituto de Cogollos Vega. Durante el primer kilómetro caminamos por una carretera muy poco transitada, desviándonos
rápidamente por un carril de tierra que sale a la izquierda. Bajamos hasta
atravésar el Rio Blanco; tras una pequeña subida nos encontramos con una pista
que nos conduce hasta un cruce: a la derecha el sendero hacia la Cueva del Agua
y hacia delante El Sotillo, camino que seguimos rodeados siempre de olivos.
Dejamos el Barranco de
Cardenas a la izquierda y llegamos a un desvío, de nuevo a la izquierda, que
nos conduce en subida moderada hasta el torreón. Allí merendaremos disfrutando de las vistas y la buena compañía.
Tomamos la
misma pista hacia Deifontes, pero nos desviamos por una senda más estrecha que
baja al arroyo del Colmenar. Pasamos por una fuente, construida en 1937, que nos recuerda el pasado
bélico de estos parajes. En la Guerra Civil española el término de Cogollos
Vega sirvió de frontera entre la zona nacionalista situada al sur y la zona
republicana al norte. La sierra de Cogollos y la zona del Peñón de la Mata fue
escenario de alguno de los combates más significativos de la provincia de Granada,
estableciéndose como uno de los focos de resistencia republicana.
Por el Barranco
de los Corrales, entre olivos y enebros de miera, llegamos a una pequeña carretera a unos tres km de Deifontes.
La bajada es pronunciada, poniendo a prueba nuestras rodillas.
La receta de este sendero nos la regala Loli: Arroz caldoso de conejo.
Partimos el conejo y lo
doramos bien en aceite de oliva donde hemos puesto tres dientes de ajo. Sacamos
los ajos y los ponemos en el mortero. Luego añadimos al conejo una cebolla y un
pimiento verde picaditos. Cuando está todo pochado metemos un tomate rallado
sin piel. En el mortero, junto con lo
ajos, ponemos las asaduras del conejo, unos granitos de pimienta, unas hebras
de azafrán y perejil. Lo machamos bien y lo añadimos a la olla con el conejo.
Lo cubrimos bien con agua, ponemos tomillo y lo cocemos.
Cuando el conejo está
tierno, echamos el arroz y unos pimientos asados. Vamos añadiendo agua hasta que el arroz esté en su punto. Debe
tener caldo como para llevárselo a la boca con cuchara.
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