

A la bajada encaminamos nuestros pasos hacia la Hacienda Señorío de Nevada hasta encontrarnos con el nacimiento del arroyo. Llama nuestra atención que en una de las surgencias han colocado un limpio vasito de cristal boca abajo para quien quiera deleitarse con estas aguas, que por cierto, no están tan frías como aparentan.
Mientras regresamos charlamos sobre la tradición que hay en Otura el día de San Blas. Son típicas las roscas de pan de San Blás, que son llevadas por los vecinos del pueblo a la parroquia para bendecirlas; dice la tradición que una de las roscas hay que guardarla durante todo el año para que el Santo proteja a los habitantes de la casa de posibles ahogamientos y les proporcione salud.

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