
Óscar las reunió a todas (bruja, niña, mujer, hombre, rata, mosca, gato y ogro) y puso un poco de orden. El público se estaba sentando y allí, todas apelotonadas hablaban sin parar.



Y todo funcionó perfectamente. "El pozo y el Ogro" se convirtió en un cuento divertido que ponía el acento en la necesidad de consumir con responsabilidad, de olvidar el pegadizo estribillo de "compra y tira". Festejábamos así los 25 años de la Oficina Municipal de Información al Consumidor de Armilla.
Los cerca de doscientos niños allí sentados de 5º de educación primaria del los coles Tierno Galván, San Miguel y Miguel de Cervantes, siguieron con atención y participativos el devenir de esta sencilla historia.
Agradecemos a David, Fátima y Pedro la confianza que han depositado en nuestras marionetas.
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