miércoles, 8 de mayo de 2024

Los ríos Beas y Darro.

Con el grupo de Senderismo Buenos Aires realizamos una ruta primaveral preñada de amapolas siguiendo los ríos Beas y Darro. Bajaremos desde los 1120 m de Beas de granada hasta los 750 m de Granada. 

Partimos de Beas de Granada, un pequeño pueblo cuyos montes pertenecen a la Sierra de Huétor. Bajamos hasta el río Beas, afluente del Darro, por la calle Granada, pasando por los lavaderos públicos y la estación de aguas residuales. Cruzamos el río, que transcurre a nuestra izquierda a partir de ahora.

El camino, llamado del Molino de Félix, esta jalonado por encinas centenarias, almendros, cerezos y terrenos de olivos. Y multitud de flores tan efímeras como la primavera de estas tierras de contrastes. Un poco más adelante, el río Beas juega a zigzaguear e interponerse en nuestro paso. 

Continuamos con el río Beas a nuestra izquierda por un camino que transcurre entre praderas floridas y campos de nogales cultivados por su madera. Así llegamos al punto donde el río Beas y el Darro se mezclan, la intersección entre sus valles.

Un poco más adelante nos encontramos con el antiguo Cortijo Cortés. Dejamos a la derecha los barrancos de la Cueva, el Cerrón y el Quejigal. Cruzamos el Darro y tras pasar una barrera tomamos el camino de la izquierda. Entre choperas desnudas pero que definen geometrías de gran belleza, nos vamos acercando a Jesús del Valle. 

Llegamos a esta hacienda-cortijo que fue creada por los Jesuitas en el Siglo XVI. 

Tras la foto entre la pareja de emblemáticos plátanos, bajamos hacia el Darro y seguimos su trazado, atravesándolo dos veces con gran pericia. La vereda se sombrea con el bosque de ribera, chopos, sauces y algún fresno. Cruzamos un par de veces el Darro hasta llegar al Carmen de los Granados siguiendo el trazado de una cantarina acequia a los pies del Cerro del Sol. 

Aquí arranca el Camino de Beas que se convertirá en el Camino del Sacromonte. Completamos así una ruta de unos 15 kilómetros y millones de flores. 


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